CONSEJO EDITORIAL

Directora

DrC. Yanetsy Pino Reina

 

Jefe de Edición

MSc. Lidia Esther Estrada Jiménez

 

Editora  Científica

MSc. Nisdani de las Mercedes González Hernández

 

Maquetadora

MSc. Fortuna Rodríguez Bernal

 

Correctora de Estilo

MSc. Maritza Valdivia Fonseca

 

Traducción y Redacción en Inglés

MSc. Yenima Martínez Castro

DrC. Francisco Joel Pérez González

 

Diseñador

DrC. Roberto Carlos Rodríguez Hildalgo

 

Webmáster

MSc. Yamila Milagros Antúnez Pérez


 

CONTENIDOS

 

Editorial

PRESENTACIÓN DEL NÚMERO……………………………………………………….……..…........1-3

Tema del número

Influencia de la comunicación, idiomas y tecnologías de la información en la educación actual

Ensayo

BERGANTÍN: HISTORIA Y CAFÉ EN LA MEMORIA COLECTIVA DEL PUEBLO ANZOATIGUENSES/BERGANTIN: HISTORY AND COFFEE IN THE COLLECTIVE MEMORY OF THE ANZOATIGUENS PEOPLE

Yenny Cardozo…………………………………………………………………………………………..

Artículos de Revisión bibliográfica

JUEVES DE DEBATE EN LA PREPARACIÓN POLÍTICA EN LA UNIVERSIDAD JOSÉ MARTÍ/THURSDAY FOR DEBATE ON POLITICAL FORMATION AT JOSÉ MARTÍ UNIVERSITY

Mariano P. Álvarez-Farfán, Virgilio Companioni-Albrisa, José Álvarez-Farfán………………….  

EL PROCESO DE FORMACIÓN, UNA MIRADA HACIA LAS COMPETENCIAS INFORMACIONALES/THE TRAINING PROCESS, A LOOK AT THE INFORMATIONAL SKILLS

Carlos Lázaro Jiménez-Puerto, María de las Mercedes Calderón-Mora, Yaleidys Corrales-Valdivia..

LA COBERTURA PERIODÍSTICA DE DESASTRES NATURALES. SISTEMATIZACIÓN TEÓRICA SOBRE SU TRATAMIENTO EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN/THE JOURNALISTIC COVERAGE OF NATURAL DISASTERS THEORETICAL SYSTEMATIZATION ON THE TREATMENT IN THE MEDIA

Alexey Mompeller-Lorenzo,   Ivette María Ortiz, Lianny Pérez-González…………………

 

 

LECTURA ACADÉMICA: UN RETO DE LA UNIVERSIDAD EN EL SIGLO XXI/ACADEMIC READING: A CHALLENGE FOR THE UNIVERSITY IN THE 21st CENTURY

Jesús Alfredo Morales-Carrero………………………….

 

LA ENSEÑANZA DEL INGLÉS BASADA EN LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN/TEACHING ENGLISH BASED ON THE USE OF INFORMATION AND COMMUNICATION TECHNOLOGIES

Lydia Rosa Ríos-Rodríguez, Magalys Fernández-Quesada, María Elena Ríos- Rodríguez….

LA FORMACIÓN DE COMPETENCIA CIENTÍFICA PARA EL PERFECCIONAMIENTO DEL DESEMPEÑO PROFESIONAL DE LOS DOCENTES UNIVERSITARIOS/THE ACQUISITION OF SCIENTIFIC COMPETENCE FOR THE PERFECTION OF THE UNIVERSITY PROFESSORS´ PROFESSIONAL PERFORMANCE

Geobanys Valle-Rojas, María de las Mercedes Calderón-Mora, Ramón Reigosa-Lorenzo……

Artículos de investigación original

CORRESPONDENCIA DEL PROGRAMA RADIAL JÓVENES DE HOY CON LA FORMACIÓN INTEGRAL DEL ESTUDIANTE UNIVERSITARIO/CORRESPONDENCE OF TODAY’S YOUTH RADIO PROGRAM WITH THE COMPREHENSIVE TRAINING OF UNIVERSITY STUDENTS

Maybel Matos-López,   Aurelia Massip-Acosta………………………………………………..

 

LA PROMOCIÓN DE LA CULTURA LOCAL A TRAVÉS DE LA ASIGNATURA DE ESPAÑOL–LITERATURA/PROMOTING LOCAL CULTURE THROUGH THE SPANISH – LITERATURE SUBJECT

Mayelín Bagué-Antigua, Idileydi Martín-Rodríguez, Lilia Juana Monteagudo- García…………..

 

LOS ESTADOS FINANCIEROS COMO HERRAMIENTA EN LA TOMA DE DECISIONES/FINANCIAL STATEMENTS AS A TOOL IN DECISION MAKING

Luis Ernesto Camellón-Curbelo, Ariadna Silva-Arocha, Orestes López-Orsini………………

 

LA ASESORÍA PSICOPEDAGÓGICA. RETOS Y PERSPECTIVAS DESDE LA PREPARACIÓN DEL DOCENTE/THE PSYCHOPEDAGOGICAL COUNSELING. CHALLENGES AND PERSPECTIVES FROM THE TEACHER'S PREPARATION

Eduardo Cunjuca Epandi-Vieira, Zuyen Fernández-Caballero, Israel Acosta- Gómez…………….

 

ACTIVITIES TO FOSTER THE USE OF HEDGING BY ENGLISH LANGUAGE STUDENTS/ACTIVIDADES PARA POTENCIAR EL USO DE LA ATENUACIÓN RETÓRICA POR ESTUDIANTES DE LENGUA INGLESA 

Rocío Garciga-Fernández, Nail Mercedo-Torna, Mayra Rodríguez-Ruiz……………………………

 

DIDACTIC PERSPECTIVE FOR INTEGRATING THE LINGUISTIC ABILITIES IN FRENCH BY USING A SYSTEM OF ACTIVITIES/PERSPECTIVA DIDÁCTICA PARA INTEGRAR LAS HABILIDADES LINGÜÍSTICAS EN FRANCÉS AL EMPLEAR UN SISTEMA DE ACTIVIDADES

Enmanuel González-Pérez, Yennys Hernández-Ulloa, Aimé María Mencía-Pentón……..

 

UTILIZACIÓN DEL LISADO PLAQUETARIO EN FRACTURA EXPUESTA DEL PRIMER DEDO DEL PIE. PRESENTACIÓN DE UN CASO/THE USE OF PLATELET LYSATE IN AN OPEN FRACTURE OF THE FIRST TOE. A CASE PRESENTATION

Audrey Gutiérrez-López, Tom Michel Gómez-Águila, Lázaro Acosta-Marrero……………….

 

ESTUDIO DE REGULARIDADES TEXTUALES EN TESIS DE CIENCIAS PEDAGÓGICAS EN ELABORACIÓN/STUDY OF THE TEXTUAL REGULARITIES IN THE WRITING PROCESS OF DOCTORAL THESES ON PEDAGOGICAL SCIENCES

Ramón Luis Herrera-Rojas, Elena Sobrino-Pontigo………………………………………………

 

AUTOEVALUACIÓN BASADA EN EL CRITERIO ACADEMIA, CARRERA: BIOQUÍMICA Y FARMACIA, UNIVERSIDAD TÉCNICA DE MACHALA (2016-2017)/SELF-ASSESSMENT BASED ON THE ACADEMY CRITERIA: BIOCHEMISTRY AND PHARMACY DEGREE COURSES, TECHNICAL UNIVERSITY OF MACHALA (2016-2017)

Ingrid Márquez-Hernández, Wilson J. Rojas-Preciado, Thayana del C. Nuñez-Quesada…….

 

LA EDUCACIÓN VIRTUAL Y EL DESARROLLO DEL ESPÍRITU EMPRENDEDOR EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS/VIRTUAL EDUCATION AND THE DEVELOPMENT OF ENTREPRENEURSHIP IN UNIVERSITY STUDENTS

Santiago Avelino Rodríguez-Paredes, Allison Jessica Brenis-García.......................................

 

REDES SOCIALES: IMPRESCINDIBLE HERRAMIENTA EN LA COMUNICACIÓN UNIVERSITARIA/SOCIAL NETWORKS: ESSENTIAL TOOL FOR UNIVERSITY COMMUNICATION

Ariadna Silva-Arocha, Luis Ernesto Camellón-Curbelo, Neyler Echemendía- González……….

 

INSTRUCCIONES A LOS AUTORES/AS


Presentación del número

 

Tema: Influencia de la comunicación, idiomas y tecnologías de la información en la educación actual

 

La Universidad José Martí Pérez de Sancti Spíritus tiene el gusto de presentar a sus lectores el número 58 de la revista científica Pedagogía y Sociedad, bajo el tema «Influencia de la comunicación, idiomas y tecnologías de la información en la educación actual».

En medio del 2020 y la crisis sanitaria que ha afectado el planeta debido a la a la pandemia por Covid-19, nuestra revista abre el segundo número de este año manteniendo su enfoque inclusivo, acogiendo incluso un artículo inédito de investigación sobre Ciencias Médicas, de los autores Dr. Audrey Gutiérrez López, Dr. Tom Michel Gómez Águila y el Dr. Lázaro Acosta Marrero, los tres especialistas del Hospital Provincial Camilo Cienfuegos, de Sancti Spíritus y profesores de la Universidad de Ciencias Médicas Faustino Pérez, de Sancti Spíritus.

Asimismo, mantenemos la publicación de artículos inéditos en inglés (dos), con énfasis en la enseñanza del segundo y tercer idiomas y sus vínculos interdisciplinares con el uso de las tecnologías de la información.

Como resultado de los progresos que se evidencian hoy en el sistema de comunicación institucional de nuestra universidad, continuamos publicando resultados en esta área, ahora también perfilados a las competencias culturales, científicas y pedagógicas e informáticas y su impacto en las redes sociales y la gestión de contenidos. Destaco, en este sentido, el artículo «La enseñanza del inglés basada en las tecnologías de la información y la comunicación», de las autoras Lydia Rosa Ríos Rodríguez, Magalys Fernández Quesada y María Elena Ríos Rodríguez; así como «Redes sociales: imprescindible herramienta en la comunicación universitaria», de Ariadna Silva Arocha, Luis Ernesto Camellón Curbelo y Neyler Echemendía González.

Mediante la interseccionalidad y el enfoque transdisciplinar, las ciencias actuales reciben la influencia constante de las tecnologías de la información y la comunicación. Hacia el estudio de tales relaciones se encaminan los artículos «La educación virtual y el desarrollo del espíritu emprendedor en estudiantes universitarios», de los autores Santiago Avelino Rodríguez Paredes  y Allison Jessica Brenis García, ambos de Perú.

Otros resultados de investigación responden a diferentes universos relacionados con la educación, como la cultura popular y el estudio de comunidades: «Bergantín: historia y café en la memoria colectiva del pueblo anzoatiguense», de la venezolana Yenny Cardoso; y «La promoción de la cultura local a través de la asignatura de Español–Literatura», de las profesoras Mayelín Bagué Antigua, Idileydi Martín Rodríguez y Lilia Juana Monteagudo García.

Innovar, transformar y gestionar de maneras diferentes la educación, a partir de la evaluación de las circunstancias, contextos, criterios y resultados de investigación que median en la formación y preparación de los educandos, son los ejes fundamentales sobre los que se sostienen importantes resultados que hoy presentamos; a saber: «Lectura académica: un reto de la universidad en el siglo XXI», del venezolano Jesús Alfredo Morales-Carrero; y «Estudio de regularidades textuales en tesis de ciencias pedagógicas en elaboración», de los profesores Ramón Luis Herrera Rojas y Elena Sobrino Pontigo. Asimismo, sobresale por la calidad de la investigación antecedente y el alcance de su propuesta, el artículo «Autoevaluación basada en el criterio Academia, carrera Bioquímica y Farmacia, Universidad Técnica de Machala (2016-2017)», de Ingrid Márquez-Hernández, Wilson J. Rojas-Preciado y Thayana del C. Nuñez-Quesada, de Ecuador.

Casi una veintena de artículos inéditos publicados en este número, dan fe de la socialización e impacto que ha alcanzado la revista Pedagogía y Sociedad. Esperemos que en próximas ediciones podamos realizar un énfasis mayor en el tema Impacto de la crisis sanitaria en los procesos universitarios, a partir de la presencia de estudios relacionados.

Otra vez logramos unificar un número temático, sobre todo incluyendo en un hermoso diálogo polifónico entre académicos, profesores, investigadores, estudiantes, periodistas, locutores y gestores de la información con valiosas experiencias, dignas de hacerse visibles en ese universo elocuente y fugaz al que hemos llamado Internet.  

 

 

Dra.C. Yanetsy Pino Reina

Directora de la revista Pedagogía y Sociedad

Universidad José Martí de Sancti Spíritus


 

ENSAYO

Fecha de presentación: 17-9-2019 Fecha de aceptación: 20-3-2020 Fecha de publicación: 6-7-2020

 

BERGANTÍN: HISTORIA Y CAFÉ EN LA MEMORIA COLECTIVA DEL PUEBLO ANZOATIGUENSES

BERGANTIN: HISTORY AND COFFEE IN THE COLLECTIVE MEMORY OF THE ANZOATIGUENS PEOPLE

 

Yenny Cardozo

Licenciada en Turismo, Magister Gerencia en turismo sostenible. Doctorante en Patrimonio Cultural. Docente instructor, Universidad Nacional del Turismo (UNATUR) del estado Anzoátegui, Venezuela. Correo:  yennicardo415@gmail.com. ORCID ID: https://orcid.org/0000-0002-1408-3674  

 

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¿Cómo citar este artículo?

Cardoso, Y. (julio-octubre, 2020). Bergantín: Historia y café en la memoria colectiva del pueblo anzoatiguenses. Pedagogía y Sociedad, 23 (58), 4-25. Recuperado de  http://revistas.uniss.edu.cu/index.php/pedagogia-y-sociedad/article/view/990 

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RESUMEN

El presente artículo es un intento por develar aspectos poco conocidos, mitos e historias de la comunidad de  Bergantín,  la cual debe estar presente en la memoria colectiva de este pueblo anzoatiguenses, al  estudiar el entorno social y cultural a través de su  tradición local con la finalidad de investigar sobre las costumbres, hábitos, vivencias, patrimonio cultural, arquitectónico y natural, que son parte de un colectivo y se encuentran además amenazadas por el olvido, debido a los incesantes cambios so­ciales, tecnológicos y transculturales del mundo globalizado, por lo tanto deben ser sistematizadas,  aprovechadas al vincularlas y contextualizarlas con los saberes populares, para conocimiento de las nuevas generaciones. Las teorías utilizadas en este ensayo son centradas en el reconstruir de la memoria histórica cafetalera de Bergantín, para poder comprenderlo e interpretarlo como pueblo cafetalero. En las conclusiones más relevantes se destacan las siguientes: La historia local y la memoria colectiva consideradas como herramientas claves para los lugareños que al comprender su desarrollo  y el sentido genuino de pertenencia, le permiten a la comunidad,  redescubrirse como seres originarios, reencontrarse con las tradiciones y costumbres como parte de una identidad resguardándolas como patrimonio cultural. El colectivo será considerado como un enlace permanente entre la comunidad y la sociedad, que permite la proyec­ción histórica.

Palabras clave: Anzoátegui; historia local memoria colectiva; modo de vida

Abstract:

This article is an attempt to reveal little known aspects, myths and stories of the community of Bergantín which must be present in the Collective Memory of this Anzoatiguenses people, when studying the social, cultural environment through their local tradition with the purpose of investigate the customs, habits, experiences, cultural, architectural, natural heritage, which are part of a collective, are threatened by oblivion, due to the incessant social, technological and cross-cultural changes of the globalized world, therefore they must be systematized, exploited by linking them and contextualizing them with popular knowledge for knowledge of new generations. The Theories used in this essay are centered on the reconstruction of the historical coffee memory of Bergantín, in order to understand and interpret it as a coffee town. Among the most relevant conclusions, the following stand out: Local history and collective memory considered as key tools for the locals, by understanding their development and the genuine sense of belonging, allow the community to rediscover itself as original beings, to meet again traditions and customs as part of an identity protecting them as cultural heritage. The group will be considered as a permanent link between the community and society, which allows historical projection.

Keywords: History and Coffee; Collective Memory; People and Lifestyle

INTRODUCCIÓN

L

a historia local y la memoria colectiva en las comunidades rurales permiten la vinculación de los saberes populares, como pro­pósito de divulgar sobre las costumbres, tradiciones, vivencias, patrimonio cultural, que son parte de un colectivo rural, pero que se están viendo seriamente amenazadas por el olvido, debido a los indetenibles cambios sociales, en la humanidad de hoy.

Es necesario que se coloque en práctica, un trabajo de promoción, divulgación e investigación sobre la memoria histórica colectiva de estos  pueblos rurales y en especial, en Venezuela estado Anzoátegui, rico en  tradiciones como es  Bergantín comunidad cafetalera con elementos históricos que se están perdiendo por falta de reconstrucción de eventos autóctonos, que   recoja y promueva toda la información que existe en el entorno rural para adecuar y con­textualizar los saberes propios con la finalidad de que se genere en el colectivo una valoración de la identidad y se resguarde todo aquello que corre el riesgo de perderse, como par­te de un patrimonio que los caracteriza como pue­blos, seres únicos y originales.

La población  Bergantín, aún conserva arrai­gos de sus antepasados, actualmente existe una preocupación por redescubrir y reencontrarse con las raíces originarias, luchando por ser reconocidos como parte de una cultura que se niega a morir, con la construcción de la historia lo­cal y la memoria colectiva se le conferirá un valor único, sustancial a un colectivo humano que servirá de enlace permanente entre la comu­nidad y la sociedad, lo que permitirá permitiendo la proyección de aquellos eventos autóctonos, como  he­rramientas  que servirán de apoyo para la comunidad en la generación de activida­des cónsonas con el entorno, para la producción de múltiples estrategias y actividades agro-turísticas, que parte de la oralidad de quienes poseen una sa­biduría popular, valiosa información que será fuente de revalorización de los saberes propios.

Dentro de la teoría presentada en el siguiente ensayo, se aborda la historia local y memoria co­lectiva haciendo una comparación entre ellas y su relación simbiótica, igualmente se consideró a la comunidad de Bergantín como un contexto con características particu­lares, que la califican como un poblado con grandes potencialidades, vinculado a saberes populares históricos, enfocada en la productividad de la tierra.

DESARROLLO

La microhistoria o historia local

En 1959 se utiliza por primera vez la palabra “microhistoria” y se consideraba que para interpretar un texto literario, era necesario descifrar las referencias ambientales que lo contenían, es decir su contexto.

Con el transcurrir de los años, diversos auto­res comenzaron a usar el término microhistoria como un movimiento positivo, muy importante para las ciencias humanas, que permitió aproximarse a la forma de entender y analizar la realidad pasada y presente de los pueblos o localidades.

Es así como González y González (2015) insertó esta palabra en su libro titulado “Pueblo en Vilo”, dando a conocer la microhistoria de San José de Gracia, basándose en la experiencia vivencial inves­tigativa con los estudiantes de un colegio de la loca­lidad de México, esto lo animó a teorizar sobre la microhistoria o historia local, como alternativa de estudios históricos en las comunidades.

La microhistoria o historia local, tiene como propósito estudiar la vida cotidiana de un ser en su propio medio; para hablar y considerar al hombre común y corriente que ha sido desplazado y olvidado por la historia universal y nacional.

Esta historia general  solo privilegia y normal­mente destaca la vida de héroes de la patria, o de hombres sobresalientes en actividades científicas, artísticas y culturales en un espacio y tiempo deter­minado, dejando a un lado los modos de proceder, de actuar, de ser, hacer y convivir de grupos sociales.

Para nadie es un secreto la existencia de grupos familiares, vecindarios y comunidades que son fun­damentales en la creación y producción de la histo­ria social y cultural. Ejemplo de ello, son aquellos pequeños asentamientos rurales como la Bergantín en el estado Anzoátegui. Allí se recuerda que, en los primeros años de esa localidad laboriosa, se iniciaban las actividades desde antes de la salida del sol, en trabajo de ordeño, siembra, riego y cosecha; cuando dejaban el azadón se sentaban en la plaza central del pueblo; buscaban los libros y se dedicaban a actividades culturales, el mismo labriego, ensayaba por las tarde noches, obras teatrales, que escenificaban en las veladas que se efectuaban en la plaza del pueblo.

Hay constancia de que la producción azucarera, de papelón negro y el blanco, un producto que se elaboraba en los numerosos ingenios de azúcar existentes en Bergantín. (Trapiches para extraer el jugo de la caña y gran pailar de hierro colado en fogones para hacer la melaza) El café, principal producto, abundante a tal punto de contarse hasta trescientos quintales de café anuales. El cacao era renglón importante y el casabe se veía floreciente en los budares. Las verduras y hortalizas eran otra fuente de la producción agrícola local. La cría de ganado vacuno, asnal y caballar siempre ha sido una característica de la economía del que en sus principios fue poblado por personas laboriosas de las islas canarias y La Española.

Es impresionante reseñar como estos labriegos de originen indígena con una mezcla de africanos y colonos (españoles) de Bergantín, constituyeron un núcleo comercial sumamente grande e importante, se las ingeniaron para mantener sus relaciones comerciales con Europa.

Para llevar su producción tan variada hasta los centros comerciales de Barcelona, poblado cercano del Estado Anzoátegui y embarcarlos por el Puerto de Guanta, mantenían una comunicación permanente con el mar a través de unas inmensas trochas para mulas que seguían la ruta de Los Altos de Santa Fe, y luego bajar hasta la playa y comprar además pescado salado que utilizaban para complementar la alimentación diaria. Los animales que más utilizaban como medio de transporte eran la mula y el caballo, considerados, como los más idóneos en trajinar por montes intrincados para trasladar sus productos del agro.

La socialización de tantos sa­beres importantes no deben ser disipados por el olvido, pues el compromiso es dejar huella en la construcción de la conciencia de identidad, con un espíritu nacionalista para valorar al hombre campe­sino.

Es característico y se observa aún hoy, que en es­ta  localidad  rural, existe una debilidad en el  traspaso de  saberes de tradiciones, vivencias y costumbres que deben ser transmitidos de generación en generación y que tienen que formar parte de la memoria colectiva de las personas que conviven como grupos sociales en dicha comunidad.

La memoria colectiva

Se debe dirigir el camino hacia la búsqueda de la realidad para escribir la historia, que es definida por Medina (2017), como “La memoria colectiva de una sociedad cualquiera a partir de la cual los hombres tratan de comprender y explicar el pasado en todas sus dimensiones y expresiones proponiendo líneas para el desarrollo de esos mismos hombres” (p.27).

Al respecto, se puede inferir que el autor enfoca la historia desde la perspectiva de la memoria colec­tiva de un determinado grupo social que vive pro­cesos comunes, semejantes en un espacio y tiempo determinado, marcando pautas para el desarrollo de la sociedad.

Sin embargo, para comprender la fusión de los dos términos memoria e historia, es oportuno aclarar que para otros autores como Traverso (2010), Halbwachs (2015) son términos opuestos, pero que se sirven simbióticamente uno del otro y es así, como el primer autor señala algunas diferencias puntuales entre estas, las cuales se pueden mencio­nar en el siguiente cuadro:


 


Cuadro 1: Diferencias entre Memoria e Historia

Memoria

Historia

Es una corriente de pensamiento continua, puesto que retiene el pasado, lo que aún perma­nece vivo, o es capaz de vivir en la conciencia del grupo que la mantiene.

Divide los hechos en periodos, es leída en los libros y aprendida de forma académica.

 

No hay líneas de separación claramente traza­das, se extiende hasta donde alcanza la memoria de los grupos que conservan su recuerdo, hayan desaparecido.

Es única se puede decir que solo hay una, los hechos son literales.

 

Es amenazada y puede olvidarse debido a los cambios acelerados de los grupos sociales.

La historia está en constantes cambios, es natural y dinámica.

La memoria colectiva, es vista desde adentro y durante periodos cortos, presentando un cuadro de sí misma, vivencias, costumbres, culturas, que son traspasadas a través de la oralidad, de gene­ración a generación.

Reseña solamente hechos y personajes relevantes del pasado.

Fuente: Traverso (2010) y Halbwachs (2015). Adaptada por la autora (2019).



Con las diferencias expresadas en el cuadro 1, se desglosan los términos para el total entendimien­to de la memoria e historia, mas no existe una his­toria sin memoria y viceversa, se dice que la historia e es la realidad de lo que se transmite a la memoria, a la identidad personal y colectiva.

De allí, que el ser humano sienta la necesidad de conocer su pasado, haciéndose parte de él, como resultado de procesos transcendentales desde el lu­gar que ocupa, dejando huellas históricas, a partir de la descripción de los escenarios pasados, presen­tes y los que vendrán.

Desde este espacio, se consolidará y concretará su dimensión como ser histórico social y cultural dentro de la comunidad o terruño que lo vio nacer, vivir y morir, aunque se piense que no es importan­te, todos somos necesarios en la conformación en la historia de la “aldea planetaria” o global.

Para Morín (2000) “esto es, conciencia, de la condición común a todos los humanos y de la muy rica y necesaria diversidad de los individuos, de los pueblos, de las culturas, sobre nuestro arraigamien­to como ciudadanos de la tierra” (p. 65).

Así pues, la memoria histórica colectiva del pueblo rural cafetalero de anzoatiguenses y con una cultura rica en tradiciones, tiene un carácter cultural e histórico y para conti­nuar citando a Morín (2014), él expresa que la co­munidad: “es cultural por sus valores, costumbres, ritos, normas, creencias comunes, es histórica por los avatares y pruebas sufridas a lo largo del tiem­po” (p.71).

Bergantín, posee historia y tradiciones que deben ser memorizadas y transmitidas de unos a otros, compartiendo cantos, bailes, música, poesías, cuentos, vivencias, mediante la reconstrucción y la conjugación de lo histórico y cultural, para afianzar la identidad hacia la comunidad de destino formando seres libres, críticos reflexivos, naciona­listas, con un significado  de la cultura propia, al  valorarla, comenzando por el en­torno familiar y comunitario, lugar donde se nace, vive, crece, comparte ese pedazo de tierra, que representa un cúmulo de experiencias colec­tivas adquiridas en  el transcurrir de los años, con gente sencilla, humilde, llena de sabiduría, que valdría la pena con­siderar para no dejarla en el olvido.

Con la información valiosa que existe sobre la cultura de esta población, su historia local y la memoria colectiva, se tendrá la oportunidad de contribuir a  la  promoción de  sus experiencias comunitarias para  dar a conocer a través de la reconstrucción, la pro­yección de tantas tradiciones y costumbres que se niegan a morir.

 Los habitantes, afirman que nacen siendo cafeteros, pues el municipio, está ubicado en una zona fértil, tiene un clima privilegiado para la agricultura, especialmente para el cultivo del grano de oro, el café.

La  comunidad  de Bergantín

La reconstrucción cultural tiene su espacio y  este es el contexto donde se deben difundir las actividades locales, pues, constituye una importante promoción del hacer de la región, además contribuye con firmeza a crear conciencia sobre la necesidad de rescatar para la historia local, los personajes que ayer trabajaron en las empinadas serranías con el propósito de lograr para Bergantín una sólida posición económica y para sus familiares una forma de vida mejor a la disfrutada por ellos.

 Una comunidad rural que se caracteriza por lo que la gente hace, dónde y cuándo lo hace; pues cimienta diná­micamente y de manera colectiva, con la partici­pación activa, que las personas que interactúan, compartan actividades diversas y en común, construyendo lo histórico, lo social, lo cultural, y lo educativo.

El pueblo está asentado en un valle y tiene un cerro en el centro que, según cuentan, por su forma de navío de la época, sirvió para bautizar el lugar. En los libros de Historia, de Caulín y Ojer, se mencionan algunas veces la ierra de Bergantín y de sus naturales cuacas-cumanagotos y palenques, pero nada dicen de la fecha de fundación del pueblo. El traslado de palabras marineras a nuestra geografía es algo conocido, aunque lo que resulta extraño es imaginar la rememoración de un Bergantín en las formas de un cerro muy poco visible para bautizar con tal nombre un lugar o una serranía.

Envuelto aún en la neblina mágica que forma la reseña histórica cuando se confunde con la leyenda, este pueblo; está situado al Norte del Estado Anzoátegui. Integrado por  hombres y pueblos  nacidos para el trabajo rudo del campo.

De acuerdo con datos históricos, San Miguel de Bergantín fue fundado por Pedro Luis Carvajal Nadales. Su partida de fundación data de 1680, es decir que en realidad el pueblo del Valle San Miguel de Bergantín cumple 340 años de fundado; Constituye el hoy Municipio Bergantín, cuyos linderos son: por el Norte, con la jurisdicción del Municipio Naricual, en la línea que lo separa de los valles del Neverí y de San Isidro; al Sur, la línea, que partiendo del Cerro La Maravilla, sigue el Paso Las Trozas. Costea las serranías de San Juan hasta encontrar el límite del Municipio Naricual; al Este, el Estado Sucre y al Oeste el Municipio Naricual.

Esta localidad tiene su asentamiento, en el municipio Simón Bolívar, estado Anzoátegui, ubicado a aproximadamente 34,45 Kms de Guanta (municipio Guanta) y 34,81 Kms de Puerto La Cruz (Juan Antonio Sotillo), a 245 metros sobre el nivel del mar, como no existe una fecha oficial de su fundación, hacen una fiesta patronal en el mes de octubre.

En cuanto al aspecto geográfico posee un relieve que se caracteriza por la presencia de grandes extensiones planas, interrumpidas en la zona central, por lo que el pueblo se halla ubicado entre montañas, Bergantín es un pueblo que cuenta con potencialidades para el turismo agroecológico y de aventura. Posee un paisaje de selva fluvial, con aguas cristalinas provenientes de las montañas, donde en pequeñas temporadas se  puede disfrutar del parador turístico de San Pedrito, el balneario La Planchada y mi Bolívar Fuerte, espacio de una hectárea y que cuenta con aguas sulfurosas, manantiales, pozas y área de camping para pernoctar.

Igualmente, a 21 kilómetros de Bergantín se encuentran las montañas llamadas El Cielo, a 1.000 metros de altitud, ideales para practicar Parapente sobre las magníficas pozas de aguas cristalinas y una espectacular panorámica donde el turista puede disfrutar de los extensos bosques de pinos sembrados.

En su modo de vida, cuenta con aspectos históricos, oleadas humanas eran integradas por los indígenas que poblaban la parte norte de la región, que luego se conoce como la Provincia de Barcelona. Los violentos combates contra los conquistadores, junto a las incursiones de los Caribes, Cumanagotos y Kariñas, produjo la fundación del pueblo, posteriormente se introducen los frailes franciscanos. La ruta seguida fue la de Curataquiche, Quiamare y las serranías de Bergantín. Las etnias que osaron trepar las empinadas montañas   se dedicaron a los cultivos y la recolección, algunos afro-descendientes, aunque fue un grupo étnico explotado, contribuyeron a la aplicación de técnicas de cultivos, por otro lado, los colonos incentivaron el comercio.  De todo lo anterior se deriva, que este poblado presentó una economía diversificada, centrada en la agricultura y ganadería, ya explicada en los párrafos anteriores.

Los primeros servicios médicos en Bergantín estuvieron en manos de curanderos, yerbateros y piaches, cuyos métodos para examinar a los enfermos era a través de los orines, recolectados en ayuna, en frascos cristalinos, los cuales eran colocados frente a la salida del sol y de esta manera detectaban la enfermedad del paciente. Entre estos personajes se recuerdan a Clementina Pereira en Las Minas de Naricual y Jesús Guerra en Araguita, ambos en el Distrito Bolívar del Estado Anzoátegui.

La  música  de los lugareños, según cuentan nace de la tristeza empinada en las azulosas serranías, que  hacía “patinar” a las musas, las cuales eran requeridas para ilustrar el ingenio de los soñadores que dedicaban sus composiciones a los “guayabos” dejados en el Valle, sus creaciones como forma de nutrir la esperanza que mantenía en ascuas a enamorados y pretendientes que de tanto mirar a los cerros aprendieron a trasmitirlo, con sus voces remontadas en el viento para llevar sus melodías al encanto que abrigaba en su regazo el amor prometido debajo de un bucare.

También los compositores preparaban sus décimas para los retos asumidos en los constantes encuentros de cantores y poetas que tenían lugar en pueblos, el día de la recolecta de café, o cuando celebraban sus festividades, eventos que hoy día son poco realizados.

Se pudo conocer de los adultos mayores de la comunidad, octogenarios, que, desde épocas ancestrales, surge un canto tradicional creado también por músicos del pueblo, quienes lo heredaron de las enseñanzas de los evangelizadores españoles llegados al país y que se ha transmitido oralmente de padres a hijos. Se entonaban en las fiestas, ferias, serenatas. Se trata de la Canción de labranza, un género muy apreciado por los emigrantes y los nacionales que viven lejos de su patria; pues se caracteriza por delicadas melodías de mucha amplitud y acentuado sentimiento de lo que dejaron y lo que están dispuestos a construir y lo han dejado de practicar.

También expresan que, para el cultivo, tenían una marcada influencia en la población producto del influjo africano ahí asentado; así como de algunos ritmos sudamericanos traídos por marinos que pasaban por el lugar a otras provincias de Venezuela. Es por ello que ciertos sones de esta región reciben el nombre de tonadas, interpretadas básicamente con guitarras, vihuelas y, ocasionalmente, arpa. Como percusión se emplea una  artesa, enorme bandeja hecha de ceiba que se coloca invertida sobre el piso, ya sea para percutirse o para zapatearse durante el baile, durante estos ritos se hacían la siembra y recolecta de café a manos. A esto se le sumaba La Estampa, que se consolidó rápidamente como danza, acogida dentro de la comunidad y enriquecida continuamente con los aportes y críticas de los mismos cafetaleros y agricultores, incluso al grupo que ejecutan la “Danza del “Café”. Ropas campesinas, ojotas, gorros, sombreros, recogedores de café (medias, latas, alforjas y canastas), costales, instrumentos de labranza agraria y chalecos con bordaduras alusivas al tema agrario.

Algunos de los pobladores, cuentan las historietas, sobre espantos que deambulaban por las noches frías, los mantenían recluidos en sus casas y haciendas, los parranderos de antaño se les recortaron las andanzas, pues los relatos, acerca de fantasmas desplazados por las calles de la vecindad a altas horas de la madrugada y el temor de toparse con criaturas del más allá les causaban terror y hasta hoy en los hogares aún asustan a los niños con esos mitos y leyendas( el encantado que roba niño, la sayona, entre otros).

Este  costumbrismo o idiosincrasia del  pueblo, constituye  la  forma de conducta que debe ser heredada o aprendida a través de la influencia de sus variados personajes para ejercer en cualquier momento en las poblaciones sentido de pertinencia; otras tradiciones de moda están vinculadas a  recién llegados, impuestas a los vecinos autóctonos, quienes dotados de costumbres o maneras enrarecidas de expresarse son imitados por los nativos. Esas características tenían su expresión en tiempos determinados, tales como: en Carnavales, Semana Santa, Velorios de Cruz, Velorios Fúnebres, Fiestas del Pueblo o en Las Navidades que se celebraban con devoción y que hoy día son eventos pocos apreciados.

Los habitantes del pueblo  situado al pie de las serranías, se les despierta la creatividad y en la mayoría de los casos, aprenden a ver a través de las elevadas montañas. Es el caso del Señor Francisco López, autóctono de la zona con su mezcla de indígena y zambo, posee capacidad para crear fantasías sorprendentes, dadas sus ocurrentes inventivas. Sus graciosas ocurrencias sorprenden y desternillan a cuantos lo oyen sus narraciones, donde el protagonista era él mismo y su familia vinculada a la siembra y recolecta de café en las madrugadas de frío, donde según sus palabras “se le congelan hasta la naturaleza de hombre que Dios le dio”.

Otra leyenda, es la de dos jóvenes en el pleno candor primaveral de sus vidas, atravesados por la flecha del Dios del amor, Cupido, en un día caluroso de antaño dispusieron disfrutar de un baño helado brindado por el río Querecual y a tal efecto, se acercaron a la Poza de La Toma, en las cercanías de la Planchada y en el instante en que la bella muchacha se introdujo en el arroyo, la voracidad del Encanto del Amor apresó en sus garras aquella hermosura jovial, pero el novio al percatarse del insólito acontecimiento se lanzó a arrancar de los brazos de aquel sortilegio a su amada que desesperada cabalgaba obligada hacia un destino incierto. El señor de las aguas encolerizado lanzó su potente brazo y de un golpetazo derribó al atrevido que osó disputarle la encantadora belleza que le había cautivado y a la profundidad de aquel embalse fueron a dar aquellas promesas juveniles merecedoras de mejor fortuna.

Pero el Creador Universal, conmovido por el cruel embrujo, ordenó al Príncipe del riachuelo esculpir en una losa como testimonio a los amantes que en una fecha ignorada llegaron a bañarse en el arroyuelo. El propósito del Ser Supremo, quizás era sosegar las penas infligidas en el alma de aquellos enamorados. La Divinidad cumplió el mandato al pie de la letra y en el fondo de aquel estanque aparecieron dibujados dos corazones en una piedra rojiza; el grabado está salpicado con los vestigios de las lágrimas tributadas al balneario, como gotas derramadas para mantener la corriente fluvial.

Sin embargo, es poca la difusión en canto tradicional o un símbolo tribal, que pueda abrir las puertas a una divulgación de estas costumbres que permita salvaguardar del patrimonio cultural autóctono.

En el pueblo se acostumbró desde antaño celebrar dos fiestas patronales al año: las fiestas de San Miguel y las de María Auxiliadora. Celebraciones  sumamente rimbombantes, a las cuales convergía gente de todas partes del territorio estadal. Grandes bailes, riñas de gallos, toros coleados, carreras de caballos y otras variadas diversiones de aquellos tiempos conformaban el programa que los bergantineros desarrollaban en esas ocasiones.  Fiestas folklóricas  que evidencian su  riqueza cultural demostrada con la variedad de sus bailes o danzas y fiestas religiosas tradicionales que son sucesos importantes dentro de su población. Las tradiciones indígenas de danzantes fueron reprimidas por la iglesia católica, sin embargo, encontraron nuevas formas de manifestación a través del sincretismo cultural y religioso, que dio como resultado una mezcla de ambas culturas.

Existen danzas o bailes indígenas que se celebran como un ritual, los cuales se realizan en diversas fechas. En esas danzas se presentan expresiones de sincretismo religioso como el baile del tambor, vinculado a  la ofrenda por favores obtenidos provenientes de los zambos; veneración a la Santa Cruz con un rito religioso propio de los indígenas, donde en tiempo de cosecha se le presentan los mejores frutos a la Cruz en especial desde el mes de mayo a agosto, en noviembre se conmemora el día de los santos y de los difuntos, posteriormente con la fe cristiana de los españoles se celebra la Fiesta de la virgen, estos secretismos  hoy día,  coinciden con la fe católica que se manifiesta en torno a los santos patronos, con la fe nativa.

Esta comprensión humana sólo es posible, desde las ideas de Gadamer (2003), en el marco de una experiencia histórica capaz de transmitir conocimientos en el seno de una tradición. Por lo cual al interactuar con los lugareños, explica que los trajes típicos se elaboren con tela de manta en colores llamativos; los hombres con sombreros y las mujeres con pañuelos de variados colores, se emplean en ritos de fertilidad. En la ceremonia de sangre entre hermanos: "la sangre de las dos partes comprometidas se mezcla y coloca entre las semillas gemelas de un fruto de café y luego se toman". La manera de preparar el café ha determinado  el éxito de su expansión: se hierve directamente el cafeto sin moler  con la rama de canela.

Cuenta la Sra. Lorenza que eran divertidas y famosas las festividades, las cuales se iniciaban en la iglesia con los bautizos de la chiquillería de los vecindarios. Finalizados los oficios religiosos, los asistentes comenzaban a agruparse en el lugar señalado para el Baile de Gala. Allí no entraba todo el mundo y cuando una persona distinta a la “crema” de la población penetraba al lugar el “santo y seña” era no dirigirle la palabra para que abandonara la sala de baile. Luis Felipe “Guiche” Barrios, fue uno de los que se le ocurrió entrar a una de estas celebraciones y los presentes adoptaron la estrategia que para esos casos aplicaban y “Guiche”, al ver que nadie le dirigía la palabra, comenzó a desnudarse. Las damas encopetadas al ver la actitud del intruso, comenzaron a gritarle que por favor no se quitara la ropa.

Otra tradición antiguamente era que nadie hiciera algo distinto que no fuera presentar las condolencias y acompañar a los dolientes tanto en el velorio como en el entierro del deudo. Las personas que fallecían en los vecindarios las conducían a Bergantín colgadas en varas, y cuando llegaban al Peñón o Matapalo, al Este del poblado; o a La Ceiba, cuando el cadáver venía de los lados de Chucho; o en la entrada de Las Montañas, si procedía del Norte, en uno de esos sitios colocaban el fallecido ahí. Los cargadores se dirigían a la Junta Comunal y regresaban con la urna de la caridad que se las prestaban para que no atravesaran al difunto por el medio de la población. Llegados al cementerio lo tiraban en el hueco que a tal efecto abrían y volvían a la Junta para regresar la urna.

No obstante, cuando se les pregunta cuáles son sus festividades y rituales propias se dispersan las ideas, pues son pocos los pobladores que han procurado mantener su historia; lo que coloca en peligro de preservación de la identidad, por lo que se requiere de la protección de las expresiones culturales tradicionales, expresiones del folclore patrimonial de la comunidad.

El Baile de la Llora también es una manifestación dancística propia de la cultura popular tradicional de Bergantín (hoy día poco usada). Es un  baile de parejas enlazadas y sucesivas, es decir, unas detrás de las otras. Tiene un diseño de piso circular y se realiza alrededor de una mata de cambur, colocada en el centro del círculo formado por las parejas. Este baile se realizaba el 2 de noviembre (día de los fieles difuntos) para bendecir los cultivos.

Otros lugareños manifestaron, que sus primeros utensilios de cocina fueron de fabricación artesanal como platos, envases hechos de taparos y otros árboles como madera balsa, totumas elaborados de la planta de tapara   que servían de plato.

En cuanto a sabores y aromas, en Bergantín, diversas fuentes de la comunidad manifestaron que el café llegó con los primeros misioneros españoles, quienes en 1730 realizaron la primera siembra en el río Caroní.  Dicha siembra fue realizada con semillas que provenían de Brasil, que a su vez eran originarias de Surinam. A pesar de que la cultura petrolera comenzaba a hacerse sentir con fuerza,  esto no impidió que a finales del siglo XIX el café lograra su mayor reconocimiento a nivel local y durante los primeros trece años del siglo XX aproximadamente, por lo que  Bergantín tiene una proyección importante del café, su cultivo es netamente ecológico, es seleccionado de la misma planta para secarlo y hacer los viveros, el otro que se recolecta mediante música y cuentos se hace de forma manual, se seca de manera natural, se trilla y tuesta de manera  artesanal. Han existido un gran número de fincas cafeteras, que habían logrado expandirse mucho más de lo esperado.

Practicaban la roza y quema que era la agricultura característica de los pueblos originarios para el cultivo del café,  que se reproduce por semilla; lo que respondía al grado de desarrollo de la población y a sus relaciones de producción.

Los  sembradíos cafetaleros signan la vida de gran parte de sus habitantes. El café de esta zona es único en Venezuela. Todas las cosechas de la especie criolla son 100% ecológicas, pues no se utilizan pesticidas tóxicos, sino biológicos. El procesamiento y tostado se hace con criterios tradicionales y ciento por ciento ecológico.

Interacción Dialógica

Heidegger (2003), considera que para conocer la realidad esta debe ser entendida como los ojos del ser humano para que esta pueda existir. Lo que permitió mediante la interacción dialógica extraer de los autores originarios de algunos lugareños que manifiestan:

El café fue introducido en la zona a finales del Siglo XIX y consiguió  consolidarse rápidamente como el eslabón económico de los productores locales. Las excelentes condiciones ambientales descritas y particularmente el piso térmico ideal para el cultivo, hicieron de ésta zona montañosa un espacio agrícola productivo muy importante, aunque enfocado casi al monocultivo del café tal como lo manifiestan los lugareños:

 - “Desde muy pequeños nos inculcan el amor y el sentido de pertenencia por el café. Yo me acuerdo que los abuelos nos ponían a escoger café, sin dejar de ir a la escuela, pero en las tardes nos llevaban a los cafetales para recolección de los granos”.

Cuentan otros, nacidos en Bergantín que desde muy pequeños recuerdan estar involucrados en las labores agrícolas:

- “Nuestros padres madrugan con el cantar de los gallos, para iniciar la jornada con energía, toman café”.

 -“A veces nublado, con un poco de lluvia o con el clima templado, salían listos para la siembra del grano. A los dos años del cultivo empieza la primera cosecha”.

-“El café atraía gentes. Aquí tuvimos una legión de turcos tras el café. Me contaba papá. Y las negociaciones se hacían en morocotas”.

Algunas señoras cuentan que “Las mujeres eran las duras en las fincas cafetaleras, porque ellas son las primeras que se levantan y las últimas que se acuestan”.

Ellas, además de la recolección se encargan de llevar los termos de tinto cargado para darles a los jornaleros cada dos horas. “Para aguantar todo el día bajo el sol, el café se lo toma para mitigar el hambre, calmar la sed, conversar y para llenar el cuerpo de energías”.

Otro  informante, expresa que: “el sabor del café que cultivamos, no se puede describir con palabras”, “La esencia es el amor por la tierra, por cada planta de café, por el grano, como se cultiva en las fincas familiares, el café hace parte de nuestras esencias”.

Durante mayo y junio es la temporada de cosecha y las calles se convierten en escenarios para la seca de los granos al aire libre.

En la primera mitad del Siglo XX con el descubrimiento del petróleo, gas y carbón y el consecuente establecimiento de toda la industria procesadora de los mismos, en el Estado Anzoátegui se generó un éxodo campesino hacia estas actividades mineras, a expensas de la mano de obra agrícola de la región, lo que incidió particularmente de manera negativa sobre la ya tradicional producción de café.

En 2007, se aplicaron programas de retorno social en la zona cafetalera y al entrar en contacto con los campesinos de esta zona, se les planteó la propuesta de invertir en mejorar el contexto de producción, para añadir valor a la cadena productiva del café local y renovar las plantaciones en calidad y número de plantas bajo esquemas de producción agroecológicas del café. La propuesta fue proyectada, constituida y puesta en marcha en la localidad de Bergantín.

De igual modo, se le informó  a los lugareños sobre la adquisición de semillas certificadas, se replantaron 166 ha acompañadas de entrenamiento de los mismos en materia de conceptos agroecológicos aplicados a café.

Este proyecto agroecológico, logró vincularse con los organismos agrícolas correspondientes, quedando los lugareños al mando y con la responsabilidad de mantener la producción. Esto permitió retornar el cultivo, procesamientos y comercialización de manera tradicional. Esta situación y las condiciones climáticas de la zona, proyectaron a  la comunidad hacia una producción sostenible, se diseñó un estilo de turismo de aventura,  centrado en senderismo como actividad turística y el aprovechamiento sostenible en la ruta del café con paseos guiados en mulas, e importantes adaptaciones a las necesidades funcionales y bioclimáticas, además de una expresión estética muy específica y difundida en la provincia. La mezcla de cultura y naturaleza es la combinación que más turismo atrae, pues permite a los visitantes interactuar con la naturaleza y conocer una cultura diferente que puede ser aprovechada, para instruirse, pues esta comunidad anzoatiguense posee un período histórico sumamente importante en términos culturales, donde las manifestaciones son el resultado de procesos socioeconómicos llevados a cabo en diversas zonas, pero directamente interrelacionados entre sí. De este modo, se vuelve necesario estudiar de manera integral el fenómeno que se produjo, pues éste resulta ser un ciclo que sólo puede ser entendido en conjunto.

La gastronomía tiene una gran variedad de comidas, donde se destacan la sopa de gallina, arepas de maíz, verduras cocidas, la chicha,  las empanadas entre otros.

Estos platos cocinados en fogones y con utensilios de barro, son comunes entre las familias que viven en la comunidad. Entre las bebidas naturales y refrescantes se encuentran los jugos de guanábana, guayaba, tamarindo, parchita; entre otros,  los famosos «atoles» o bien los néctares calientes de naranja y piña. En cuanto a bebidas alcohólicas, tienen el ron blanco hecho de la caña de azúcar… (Se importa).

Saberes  populares

Núñez (2017) manifiesta, de acuerdo con los hallazgos encontrados en su investigación “Sabe­res Campesinos y el resguardo de la zona rural”, que surge una pregunta obligada: ¿Cómo transmitir los saberes originarios? En este sentido, ofrece múltiples estrate­gias para revalorizarlos, señalando entre ellas, la reconstrucción de la memoria histórica de la aldea y la socio-reconstrucción de historias de la comunidad, como parte de la empatía de lo enseñado en las es­cuelas y los estilos predominantes de aprendizaje campesino.

De esta manera, se propicia la vinculación de los saberes populares, generando espacios creativos la comunidad y la sociedad, al aprender haciendo, organi­zando grupos de trabajo, fortaleciendo la oralidad-escritura, experimentando además nuevos saberes, en la reconstrucción y socialización comunitaria, im­plementando también otras actividades de acuerdo a las necesidades que vayan surgiendo, para que de esta manera se desarrolle la pertenencia popular.

De acuerdo con la diversidad de saberes que se pueden hallar en Bergantín, es apremiante re­coger información sobre las costumbres, tradicio­nes, recuerdos, cultura y todo vestigio que forma parte de un patrimonio que nos dignifica como pue­blos originales y auténticos, a fines de que el lugareño adquiera herramientas que le permitan afianzar sus tradiciones, como lo manifiesta Dubuc (2017) al señalar que: “los cambios son acelerados e inde­tenibles. Se trata, sí, de tener suficiente lucidez para resguardar lo propio: los valores, las creencias, las tradiciones” (p.10).

Para tal efecto, Mañú y Goyarrola (2011), reco­miendan que “el aprovechar las experiencias en otros lugares ayuda a aprender más rápido” (p. 22). En ese sentido, se deben aprovechar nuevos espa­cios adaptándolos a las nuevas formas de aprender, para reiniciar un proceso que según Núñez ob. cit.) se convierta en la “reanimación y vigorización cultu­ral para la aplicación de los saberes sinergi­zados” (p. 251).

Para ello, se hizo necesario obtener la formación de los sujetos, apoyándose en la postura de Halbwachs (2015), lo que permite ser capaz de romper los esque­mas de rutina, aburridos, repetitivos para adentrar­se en un ambiente más dinámico que renueve el interés de toda la comunidad.

Cuando el pueblo se abre al siglo XX viene acompañado de una sólida posición económica, representada en haciendas productoras de grandes cosechas y en hatos prósperos en plena actividad productiva. En esa época Bergantín representa la esperanza de subsistencia de oleadas humanas, víctimas de las hambrunas que caracterizaba a los vecindarios cercanos, quienes en caravanas tomaban el camino hacia esta vecindad en las fechas fijas del año, ya sea para la siembra y limpieza o como recolectores de los preciados frutos. A esos centros de producción “los viajeros” acudían como manos de obra al servicio de los hacendados. Este hecho facilita a esta población el incremento de su demografía pues muchos de los concurrentes, en la mayoría de los casos se residenciaban en el lugar.

En las casas, tiendas y quioscos de café hacen de la bebida un instrumento de la interacción social, que está ligada a diversos acontecimientos políticos e históricos, pues es un producto de alta calidad y los bergantineros tienen sentido de pertenencia, si lo unen a sus memorias colectivas será una forma de re-describir su modo de vida.

CONCLUSIONES

La historia local y la memoria colectiva se pueden considerar como herramientas clave para que el docente rural, indague sobre el entorno y logre vincular el saber académico con el saber popular, tal como lo expresa Núñez (ob. cit.).

La historia local y la memoria colectiva permi­ten a la comunidad de Bergantín redescubrirse como seres originarios, reencontrarse con las tradi­ciones y costumbres y revitalizarse para refor­zar la identidad amenazada por el olvido.

La comunidad, aún conserva estilos de vida arraigados en su pasado, donde encuen­tra su identidad a través de sus tradiciones y costumbres ancestrales, pero debe resguar­darlos para que no se pierdan por los cons­tantes cambios sociales, culturales y tecnoló­gicos.

La comunidad se beneficiará con la reconstrucción de la historia local, pues estas comenzarán a ser consideradas y reconocidas por la diversidad cultural en el mundo globa­lizado.

 El colectivo rural será considerado como un enlace permanente que permite la proyección de aquellas personas útiles en el entorno y que no son reconocidas por la sociedad.

 En cuanto a los saberes popula­res se concluye, que estos se for­talecen, se adecuan y se hacen pertinentes según las necesidades reales del área rural.

 El lugareño  adquirirá mayor y mejor faci­lidad para el manejo de estrategias de apren­dizaje que les brinda el entorno, a través de la vinculación de los saberes populares, despertará un mayor interés por el aprendizaje contex­tualizado con su medio.

El colectivo, a través de su historia local y me­moria colectiva, experimentará la búsqueda de su pasado para entender las necesidades presentes y así proyectar sus aspiraciones en el futuro.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Dubuc, L. (2017). Del Imaginario Popular: Palabra y Me­moria Colectiva. Trujillo, Venezuela: Fondo Editorial Arturo Cardozo. Recuperado de www.scielo.org.co/pdf/angr/v10n20/v10n20a02.pdf      

Gadamer, H. G. (2003). Verdad y Método. Salamanca, España: Sígueme. Recuperado de   files.bereniceblanco1.webnode.es/.../-Gadamer-Hans-Georg-Verdad-y-Metodo-I.pdf

González y González, P. (2015). Invitación a la microhisto­ria: Obras Completas. México: Dio. Mexica. Recuperado de www.redalyc.org/service/redalyc/downloadPdf/344/34401105/1

Halbwachs, M. (2015). Memoria Colectiva y Memoria Histórica. Recuperado de dialnet.unirioja.es/servlet/dcfi­cher_articulo?codigo=758929    

Heidegger, M. (2003). Ser y Tiempo. Santiago de Chile, Chile: Trotta. Recuperado de www.afoiceeomartelo.com.br › posfsa › Autores › Heidegger - Ser y tiempo

Mañú, M. y Goyarrola, S. (2011). Docentes Competentes. Por una Educación de Calidad. (1ª Ed.) Madrid, Espa­ña: Editorial Narcea, Recuperado de  http://www.redage.org/publicaciones/docentes-competentes-por-una-educacion-de-calidad

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Morín, E. (2000). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Caracas, Venezuela: Ediciones Faces/UCV. Recuperado de https://unesdoc.unesco.org ›  Notice

Morín, E. (2014). La cabeza bien puesta: Bases para una Reforma Educativa. Buenos Aires, Argentina: Edicio­nes Nueva Visión. Recuperado de   ipcem.net › wp-content › uploads › 2014/08 › La_cabeza_bien_puesta

Núñez, J. (2017). Saberes Campesinos y Educación Rural. Caracas, Venezuela: Universidad Pedagógica Experi­mental Libertador. Vicerrectorado de Investigación y Postgrado. Recuperado de scholar.google.co.ve › citations

Traverso, E. (2010). Historia y Memoria: Notas sobre un Debate. Recuperado  de /comisión­porlamemoria.diario.sov.ar/jovenesymemoria/…/ pdf/30pdf   


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

ARTICULO DE REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA    

Fecha de presentación: 13-03-2020 Fecha de aceptación: 22-05-2020 Fecha de publicación: 6-7-2020

JUEVES DE DEBATE EN LA PREPARACIÓN POLÍTICA EN LA UNIVERSIDAD JOSÉ MARTÍ

THURSDAY FOR DEBATE ON POLITICAL FORMATION AT JOSÉ MARTÍ UNIVERSITY

Mariano P. Álvarez-Farfán¹, Virgilio Companioni-Albrisa ², José Álvarez-Farfán ³

¹ Licenciado en Educación, Especialidad: Marxismo-Leninismo, Máster en Estudios Sociales, Profesor Auxiliar Departamento Historia y Marxismo-Leninismo. Universidad “José Martí”.   Email: mafarfan@uniss.edu.cu. ORCID: https://orcid.org/0000-0001-6587-8373  ² Licenciado en Educación, Espacialidad: Marxismo-Leninismo-Historia, Doctor en Ciencias Pedagógicas, Profesor Auxiliar Departamento Historia y Marxismo-Leninismo. Universidad “José Martí”.   Email: vcompanioni@uniss.edu.cu. ORCID: https://orcid.org/0000-0002-6646-1016 ³ Licenciado en Educación, Especialidad Ciencias Biológicas, Máster en Ciencias de la Educación, Profesor Auxiliar. Departamento Enseñanza Técnica y Profesional-Ciencias Técnicas. Universidad “José Martí”.  Email: jfarfan@uniss.edu.cu ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1604-4633 

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    ¿Cómo citar este artículo?

Álvarez Farfán, M. P., Companioni Albrisa, V. y Álvarez Farfán, J. (julio-octubre, 2020). Jueves de Debate en la preparación política en la Universidad José Martí. Pedagogía y Sociedad, 23(58), 26-50. Disponible en http://revistas.uniss.edu.cu/index.php/pedagogia-y-sociedad/article/view/1078

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RESUMEN

 En el presente trabajo se aborda el debate de ideas, la cultura del debate y la necesidad de preparación en este sentido para profesores, trabajadores y estudiantes. En el mismo se exponen algunas ideas y recomendaciones para debatir, así como los aspectos a tener en cuenta para una cultura del debate. Se hace particular énfasis en el espacio llamado: Jueves de Debate y el Foro de debate, que lo complementa con dos espacios de reflexión, que tributan sólidamente a la preparación política de todos sus participantes; aspecto que debe estar entre las prioridades, para hacer análisis profundos y equilibrados, dar argumentos esclarecedores de los temas neurálgicos que los jóvenes y el pueblo en general necesitan saber. Además, ofrecer información, explicar puntos de vista, fundamentar posiciones, hablar de manera clara y fluida, encontrar respuesta a los cuestionamientos, tratar el tema con seriedad, seguridad, reflexionar con sentido crítico y despertar el interés de todos los participantes.

Palabras clave: cultura del debate; debate; Foro de debate; Jueves de Debate

Abstract: In this paper, the debate of subjects, the culture of debate and the need of preparation in this sense for professors, workers and students are approached. It presents some ideas and recommendations to discuss, as well as the aspects to take into account for a culture of debate. Particular emphasis is placed on the debate spaces called Jueves de Debate (Thursday for Debate) and the Forum that complements it, as two spaces for reflection that enormously contribute to the political formation of all its participants. Specifically, this formation should be prioritized in order to accomplish the following purposes: to make in-depth and balanced analyzes; to give enlightening arguments about the key issues that young people and people in general need to know; to offer information and explain points of view; to express ideas clearly and fluently; to find answers to questions; to address an issue with seriousness, certainty and critical thinking and to awaken the interest of all participants.

Keywords: culture of debate; debate; Forum of debate; Thursday for Debate

INTRODUCCIÓN

C

uba en la actualidad dedica especial atención a los nuevos retos de perfeccionar y dar continuidad al proyecto socialista que demanda el pueblo, lo que exige la formación de profesionales de la educación de elevada calidad, lo cual se expresa no solo en altos niveles de conocimientos, sino también en el desarrollo de habilidades profesionales, actitudes y valores, que le permitan su desempeño en la llamada “sociedad del conocimiento” y en la edificación del proyecto más justo que ha conocido la humanidad.

De igual modo significa preparar profesionales con una sólida preparación política e ideológica, con pensamiento crítico, espíritu reflexivo, capacidad para desmantelar todos los subterfugios enfilados contra la Revolución y defender las conquistas alcanzadas. Por eso en la Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba, (PCC) desarrollada en La Habana el 29 de enero de 2012 se aprobó “Desarrollar la labor política e ideológica de manera creativa, diferenciada, personalizada y continua, a partir de conocer y atender las especificidades de cada lugar, con la utilización de métodos, formas y vías de comunicación más diversas y eficaces” (PCC, 2012a, p. 8).

De igual modo se precisa en el objetivo 88:

Priorizar el trabajo político e ideológico dirigido al sector educacional y científico que incluya acciones específicas en el ámbito universitario, los centros formadores del deporte, la cultura y la salud. Garantizar la atención al talento que en ellos se forma y que se ponga a disposición de servir a su pueblo. (PCC, 2012b, p. 13).

Tales pronunciamientos precisan una clave esencial para el trabajo educacional en un sentido profundo y que mantiene total actualidad. En este sentido se da continuidad a las ideas expresadas por Fidel, que desde el propio triunfo de la Revolución dejó claro que la única manera de luchar y vencer es dedicar atención a las ideas:

No son las armas; son las ideas las que van a decidir esta lucha universal. Y no son las ideas por sus valores intrínsecos, sino por lo que tan estrechamente se ajustan a las realidades objetivas del mundo de hoy. Son ideas a partir de la convicción de que matemáticamente el mundo no tiene otra salida, de que el imperialismo no puede sostenerse, de que el sistema que han impuesto al mundo lo conduce a un desastre, a una crisis insalvable, y me atrevería a decir que más temprano que tarde. (Castro, Ruz 1998, p. 5).

Prepararse en el campo de las ideas, prepararse políticamente y defender la obra revolucionaria supone el desarrollo de la cultura del debate, ahora bien, asumir la visión y el compromiso activo de ir construyendo una cultura del debate, de buscar consensos básicos en principios y valores que pulsen armoniosamente hacia el bien compartido, de respeto, de inclusión de lo múltiple y lo diverso, de una lógica de la cooperación que no excluye ni niega al conflicto en sus posibilidades para cambios positivos, implica reconocer sus encrucijadas, explorar y dar realidad concreta a sus potencialidades.

Ello exige preparar al docente con una actitud reflexiva, crítica y competente que ponga el conocimiento en acción, que se forme para la acción dentro de este. Lograrlo implica vínculo ciencia-docencia y una labor interdisciplinaria sistemática, que rompa con la barrera de lo dogmático, de lo preconcebido, conservador, rutinario y formal.

Es válido remarcar además que en época de gigantescos saltos tecnológicos se emplean todos los medios científicos y técnicos por parte del enemigo para adormecer, confundir, tergiversar la información y debilitar la integridad revolucionaria, capacidad política y firmeza de la obra revolucionaria. Por eso, más que nunca es preciso enseñar a pensar a las nuevas y viejas generaciones, prepararlos para desentrañar lo que implícitamente o explícitamente se dice en cada información, habituarlos a opinar inteligentemente e hilvanar la lógica de lo que se defiende, lo cual se logra ejercitándose a través de espacios de debates.

Es un principio discutir e intercambiar acerca de aquello que resulta de interés, pero ha de hacerse con sólida preparación, con conocimiento de las relaciones causales y con objetividad y cientificidad, pero, si se tienen los conocimientos y no se saben aprovechar bien, si no se sabe argumentar lo que se piensa y a la vez no se refuta lo contrario desde diversas perspectivas, entonces no se estará preparado suficientemente.

En el presente trabajo se hace particular énfasis en el espacio de debate llamado Jueves de Debate y el Foro de debate que lo complementa como dos espacios de reflexión que tributan sólidamente a la preparación política de todos sus participantes; aspecto que debe estar entre las prioridades, para hacer análisis profundos y equilibrados, dar argumentos esclarecedores de los temas neurálgicos que los jóvenes y el pueblo en general necesitan saber. Además ofrecer información, explicar puntos de vista, fundamentar posiciones, hablar de manera clara y fluida, encontrar respuesta a los cuestionamientos, abordar el tema con seriedad, seguridad, reflexionar con sentido crítico y despertar el interés de todos los participantes.

DESARROLLO

El debate es cada vez más una actividad natural en las actuales condiciones.  Entrenarse para ello es una exigencia de primer orden sin la cual el proceso revolucionario enfrentaría serios retos de supervivencia, en consecuencia, la cultura del debate debe ser centro de intercambio, conocimientos y flujo de pensamiento que el educador debe enseñar a sus educandos.

Necesitamos más revolución en el pensamiento, en su calidad, su honestidad, sus temas, sus modos de inquirir, su incidencia en la vida, y necesitamos más revolución en la publicación del material intelectual e ideal nuestro, en que esté disponible, en que sea objeto de debate. (Hernández Martínez, 2015, p. 38).

Pero el imperativo es tan complejo porque como expresara un destacado intelectual revolucionario: “La realidad cambia, pero el modo de percibirla y entenderla no lo hace con el mismo ritmo. De ahí la necesidad de un constante ejercicio introspectivo que permita descubrir lo que es preciso desaprender” (Machado, 2015, p. 129).

Tampoco se puede perder de vista que:

(…) en la época de internet lo importante no será la cantidad de conocimientos con los que egrese un estudiante de la escuela, sino lo preparado que esté para vivir en un mundo nuevo, cambiante, dominado por la innovación y la incertidumbre. (Alarcón Ortiz, 2015, p. 6).

A este entramado de complejidades que determinan la necesidad del debate se une, la exigencia de mantener bajo nuevas condiciones, la autoridad del estado desde la participación ciudadana y el sostenimiento del consenso. Por eso, con toda razón Portal Moreno, Garcés Corra y Pedroso Aguiar afirmaron:

Pero, a diferencia de etapas anteriores, hoy la ausencia inminente de la generación histórica en el poder, la emergencia de una diversidad social sin precedentes, la extensión cada vez mayor de plataformas tecnológicas de debate y deliberación ciudadanas, sugieren la pertinencia de un mayor activismo del Estado en fomentar la participación social, a fin de preservar su autoridad como una de las instituciones claves en la articulación del consenso. (2018, p. 154).

Porque a todos debe quedarle claro que no basta con estar conectado y tener información; el problema estriba en qué hacer con ella y cómo ponerla en función de los intereses de toda la sociedad:

En opinión de Hernández Quintana, Rodríguez Roche y Otero Borges: “La mera capacidad de acceso no genera directamente la producción de conocimiento ni el cuestionamiento de los contenidos producidos por otros ni la disposición para enriquecerlos con los saberes individuales” (2018, p. 27).

También se toman como referentes las palabras del compañero, Díaz-Canel, que siendo Vicepresidente de la República de Cuba explicó a los profesores:

Nosotros constantemente tenemos que estar dialogando (…) para que de esa diversidad de información nuestros estudiantes puedan discernir las verdaderas verdades (…) no los podemos empantanar en un diálogo que sea formal (…) tampoco en esperar que otros pongan el debate que nosotros debemos ejercer (…). (2015. p. 5).

En consecuencia, el debate es necesario y vital para nuestra sociedad. Al respecto apuntaba Martínez Heredia:

Nunca está de más hablar de eso. Y alguna vez yo he escrito para ser más fuerte, que el debate en el socialismo es como la respiración para las personas, de ese mismo tamaño, es vital; (…) En el socialismo (…) el sistema tiene que promover el debate, tiene que promover la discusión, tiene que promover la diferencia, tiene que promover, incluso, las divergencias. (2017, p. 144).

Para que el debate alcance toda su vitalidad como pilar para la defensa de la Revolución tiene que enseñarse desde la escuela. La pedagoga e investigadora García Otero, lo define del siguiente modo:

Un debate de forma general puede considerarse como un intercambio de opiniones entre dos o más personas o un grupo de ellas, que se realiza con diferentes objetivos. El debate bien realizado se convierte en una experiencia edificante para quienes participan en él, toda vez que propicia la elaboración conjunta de criterios, el establecimiento de discrepancias, dudas, aclaraciones, etcétera sobre el objeto del desarrollo. (2002, p.10).

Precisa, constituye la opinión de  Del Pino, Calderón (2005, p.1) al expresar una definición integral:

El debate es la actividad reflexiva grupal que desarrollamos a partir de la recepción de un mensaje, una experiencia o contenido específico, para elaborar de forma conjunta criterios sobre ellos. Implica siempre interacción, diálogo, esclarecimiento mutuo y aprendizaje grupal sobre un contenido determinado.

También, Jérez, dice al respecto: “Es una conversación estructurada que se enfrenten diferentes opiniones y puntos de vista sobre un tema específico que permita polémica o disparidad de visiones. (2015, p. 56).

Bonomo, Mamberti, y Miller definen:

Podemos entonces entender el debate como una forma para cuestionar ese conocimiento tal y como está en el presente o, en otras palabras, para cuestionar el estado de las cosas, de las creencias, cosmovisiones y sentidos comunes que sirven de contexto a nuestro pensamiento: el debate proporciona un medio de cuestionamiento que nos permite cambiar y crecer como individuos y como comunidades. (2016, p. 11).

Otras definiciones ayudar a esclarecer su contenido, por ejemplo, Vásquez González,  Pleguezuelos Saavedra y Mora Olate, destacan: “El debate como estrategia metodológica rompe con la asignaturización del currículum, la moción a debatir es el tópico problemático, el cual se resuelve con los aportes provenientes de diversas disciplinas” (2017, p. 136).

En el Manual de debate dice al respecto: “Un debate es un escenario donde las ideas chocan, se analizan, comprenden y corrigen” (Asociación de Padres y Amigos de Personas con Discapacidad, ASPADE, 2017, p. 24).

En el Manual de debate 2018 editado en Panamá por el Consejo Nacional de Clubes de Debate se aclara: “Es importante destacar que el debate es, entre otras cosas, un ejercicio académico que busca potenciar capacidades como la tolerancia, el pensamiento crítico, el trabajo en equipo, la investigación, entre otras afines” (Wood, et al., 2018, p. 11).

La cultura del debate tiene un significado diferente, más profundo. Varios autores opinan que la cultura del debate está asociada a la costumbre de debatir y la capacidad para hacerlo bajo determinadas condiciones. Con frecuencia se identifica con tener conocimientos para el ejercicio del criterio y aunque es cierto que esta es una condición necesaria, no se reduce a ello.

El profesor Álvarez Farfán enriquece el análisis al proponer un constructo referido a la cultura del debate, cuando escribió:

La cultura del debate se puede definir como el sistema de ideas, principios, concepciones, actitudes y valores que integran el saber, el ser y el hacer desde una ética comprometida y responsable en función del análisis, del intercambio dialógico y la asunción polémica y contradictoria del mundo material y espiritual con un correcto enfoque científico, político, ideológico y social. (2009, p. 12).

De la Osa también se aproxima al concepto y declara: “Cuando hablamos de cultura del debate nos referimos a la aprehensión de conocimientos y comportamientos aconsejables para que el debate sea propiciador de crecimiento humano (…)” (2015, p. 9).

Importante es saber debatir y tener cultura del debate porque en los últimos años han subido a debate público –tanto en medios académicos como fuera de él- temas escabrosos o neurálgicos que antes no tenían relevancia o eran en cierta medida aislados y que hoy merecen ser explicados, esclarecidos, debatidos y argumentados en la controversia política, desde una suficiente preparación para el debate con una cultura del debate.

La discusión entre estudiantes, docentes, trabajadores e invitados que polemizan, que intercambian ideas sobre un tema, tiene las ventajas siguientes:

v  Facilita perder el temor a hablar en público, garantiza el intercambio fraterno entre los participantes.

v  Entrena al alumno en el uso correcto del lenguaje y mejor expresión oral.

v  Desarrolla habilidades en el trabajo grupal, y permite desplegar procesos psicológicos de empatía, entender lo que el otro dice y opinar, escuchar.

v  Posibilita conocer qué opinan los demás y su nivel de información sobre el tema tratado.

v  Permite diagnosticar sistemáticamente cómo se apropian los estudiantes no solo de lo académico sino también de lo actitudinal.

v  Permite constatar la efectividad de la tarea docente planificada por el profesor.

v  El conocimiento se construye y enriquece, modifica las opiniones iniciales.

v  Todos participan, dan y reciben el criterio de otros.

v  Potencia la toma de partido o una posición clara ante el problema analizado.

v  Además, propicia la tolerancia y el entendimiento individual, local, intercultural e internacional. El análisis de conflictos y la búsqueda de soluciones. La participación ciudadana.

De este modo en la universidad se desarrolla un espacio de análisis, polémica, y confrontación de criterios llamado: Jueves de Debate. Es un espacio de reflexión y debate funciona desde el curso 2014-2015 y debe su nombre a que se desarrollará el último jueves de cada mes. Pero cuando hay necesidad imperiosa de abordar públicamente un tema determinado que por razones imprevistas escapa a la planificación, se convoca excepcionalmente el segundo y cuarto jueves del mes. Su convocatoria está asentada de manera permanente en el plan de trabajo mensual de la universidad.

El tema a tratar, los invitados de otras instituciones, la fecha, hora, lugar y las recomendaciones para el análisis se divulgan a través de la página de la universidad. Siempre se pone a debate un tema de actualidad, o problemática que seleccionan los profesores encargados de dirigir el espacio a partir de las propuestas de los estudiantes en consulta con la mayoría y que se va adecuando y actualizando mensualmente. Incluso, al concluir cada debate se diagnostican las principales propuestas para el próximo mes.

Además de los temas propuestos por el estudiantado se llevan al análisis los problemas más palpitantes de la actualidad nacional, internacional, local y de la institución, previa coordinación con todos los factores interesados en el tratamiento de la temática.

Este espacio de reflexión cuenta con amplio reconocimiento en el personal docente y no docente y es de activa participación de los estudiantes, sobre todo los de la carrera Marxismo-Leninismo-Historia. Tiene respaldo desde la rectoría de la universidad y del Departamento de Marxismo-Leninismo-Historia y su Colectivo de Carrera, así como las Cátedras honoríficas que tienen su centro en el mencionado departamento.

Jueves de Debate se interrelaciona con un Foro de debate que lo complementa. El foro de debate es el un espacio de reflexión y debate público, que tiene lugar a través de las redes y al que se accede desde la página de la universidad. En él participan docentes y estudiantes, trabajadores, invitados y todos los interesados en expresar sus criterios o documentarse acerca los temas que se abordan. Aunque su convocatoria sale en la página de la universidad, siempre se invita a participar desde el espacio de reflexión Jueves de Debate.

En el Foro debate se ponen a discusión temas de actualidad y se nutre por tres vías:

ü  Los temas tratados en el espacio de reflexión llamado Jueves de Debate, que por cuestiones de tiempo no puede agotar todas las aristas del tema tratado.

ü  Los problemas palpitantes de la actualidad nacional, internacional, local o de la institución, que se insertan de manera interactiva a partir de las propuestas de los estudiantes o intencionadamente por los profesores ante necesidades de la práctica cotidiana.

ü  Las propuestas del grupo de trabajo en las redes.

Tanto en Jueves de Debate como en el Foro de debate, se caracterizan por:

ü  No imponer el punto de vista personal.

ü  No hablar en exceso para así dejar intervenir a los demás y evitar la tendencia al monólogo y la monotonía.

ü  No burlarse de la intervención de otros.

ü  Evitar los gritos para acallar al interlocutor.

ü  Hablar con seguridad y libertad, sin temor a la crítica.

ü  Oír atentamente al interlocutor para responder en forma adecuada.

ü  Articular correctamente los sonidos, empleando un tono de voz adecuado a la situación concreta de entonación y al contenido del mensaje (interrogación, exclamación, sonidos indicativos de fin de enunciación, pausas, etc.).

ü  Adecuar el vocabulario que se posee a la situación comunicativa del momento y ampliarlo para conseguir precisión léxico-semántica.

ü  Evitar las palabras y giros idiomáticos desgastados y los propios del registro informal, pues en la sala de clases o en la situación comunicativa de un debate se impone el registro formal.

ü  No gesticular innecesariamente.

ü  Las intervenciones deben hacerse con cortesía, sin ofender a nadie.

ü  Se debe diferenciar cuáles son sus aciertos y errores, ver qué piensan los demás de lo que sostiene cada uno, dejar hablar sin interrumpir, no pretender pensar por los demás y preguntar civilizadamente.

ü  Los argumentos deben ser claros, precisos, fuertes y persistentes, no darse por vencido, defender su punto de vista.

ü  Tacto para el vínculo generacional.

El debate tiene que poner de manifiesto accesibilidad, mostrar apertura a un flujo bidireccional, sin imposiciones, que no aparte o margine y de paso al acercamiento. López Bombino expresó al respecto: “Su objetivo no es acallar sino invitar, debe ser portador de debates, de ideas contradictorias, pues la apatía y el silencio perenne pueden ser indicadores importantísimos y no despreciables de vacío moral y espiritual” (1998, p. 14).

En este espacio de intercambio reflexivo, es imprescindible una buena comunicación con el otro, entenderlo, hablarle con fluidez y aceptar la pluralidad, la diversidad de criterios, para que conduzca al consenso y no a la falsa unanimidad. Para ello se requiere no solo crear condiciones propicias sino también hacer valer normas éticas porque como afirmó Ramírez Cañedo:

Soy un firme defensor del debate de ideas y las polémicas entre los revolucionarios, pero no es menos cierto que el escenario y los participantes, definen en gran medida el balance positivo o no de esos debates y polémicas. Cuando ese ambiente se enrarece con ofensas y ataques personales es preferible no continuar. (2017, p. 121).

Cada palabra tiene que ser cuidadosamente empleada: “Una palabra mal empleada en el momento inapropiado debe tener más efecto que una bofetada, puede llegar a repercutir incluso irremediablemente, en la autoestima, el buen entendimiento y la confianza” (García Rodríguez, 2018, p. 101).

Para lograr que el debate fluya, el escenario de debate ha estado matizado por un espíritu contrario a la rutina, las posiciones dogmáticas, los viejos esquemas, la repetición innecesaria de temas demasiado gastados o que se han discutido muchas veces con el mismo enfoque porque de lo contrario disminuiría el interés y perspectiva en el análisis y debilitaría la responsabilidad por su desarrollo.

Muy importante ha sido cuidar celosamente la flexibilidad y la tolerancia, pero evitando que esta pueda confundirse con la debilidad de argumentos. Es idea esencial no dejar espacio a la irresponsabilidad, la complacencia y a la nociva visión que cree que fortalece evitando encarar los problemas presentando una realidad sin conflictos y limitaciones.

El presupuesto guía de Jueves de Debate descansa en la reflexión del compañero Castro Ruz cuando expresó:

No hay por qué temer a las discrepancias en una sociedad como la nuestra, en que por su esencia no existen contradicciones antagónicas, porque no lo son las clases sociales que la forman. Del intercambio profundo de opiniones divergentes salen las mejores soluciones, si es encauzado por propósitos sanos y el criterio se ejerce con responsabilidad. (2008, pp. 4 y 5)

Atendiendo a que el principal protagonista –aunque no el único-del proyecto es el estudiantado se ha puesto esmero en el uso del vocabulario atemperado a la media del tipo de receptor que se tiene, evitando el verbalismo y los vuelos idiomáticos y teniendo en cuenta, el momento, el lugar y la significación de la temática a abordar.

El debate abre un espacio de intercambio que potencia el trabajo político y la formación de actitudes y valores, pero de nada vale dominar un dato, tener una información o adoptar una postura si no se es capaz de asumirla con prisma propio, con argumentación suficiente y socializarla para que se multiplique.

Para dar respuestas certeras, defender lo que se ha logrado, argumentar virtudes, resaltar ejemplos, poner de relieve deficiencias para buscar soluciones constructivas, enfrentar a los que anidan criterios malsanos hacia la obra revolucionaria, aplastar a los diversionistas, preservar la pureza ideológica, rechazar todas las acusaciones y subterfugios, desmantelar a los apologistas del capitalismo, mantener el consenso por el rumbo socialista, propagar y divulgar la línea política de la Revolución,  llamar la atención sobre las posturas y comportamientos que se corresponden con ideal revolucionario es preciso desarrollar una cultura del debate.

Anótese, además, que el problema no solo se reduce a formar valores en los jóvenes, sino también en preservar y fortalecer aquellos que tienen las generaciones más adultas.  Por eso, la quiebra, las dificultades o los conflictos de valores no se pueden depositar exclusivamente en la juventud, hay que entenderla también a través de otros segmentos o estratos sociales. En tal sentido, un importante momento para el vínculo generacional lo ofrece el ejercicio del debate.

El debate permite trabajar vivencialmente, ello contribuye a modificar hábitos y costumbres que se sustentan en juicios estereotipados o representaciones estrechas y que se pueden cambiar fundamentalmente cuando se concientizan por vía de las vivencias.

Pocas actividades requieren que el sujeto se comprometa a buscar información de manera tan diligente y responsable como el debate, lo que además brinda la motivación para continuar esta búsqueda en forma intensa, por lo cual desarrolla las habilidades investigativas, la responsabilidad y la capacidad de reflexionar de manera crítica. Las actividades de debate entrenan para pensar, lo que a su vez genera un método de razonamiento, que potencia la capacidad de entender las materias y posibilita la inclusión de lo novedoso y de los criterios ajenos.

La inclusión representa una conducta muy necesaria en la actualidad, pero ser flexible e inclusivo no puede confundirse con la debilidad de argumentos, ni debe dejar espacio a la irresponsabilidad, la complacencia y la nociva visión que cree que fortalece evitando encarar los problemas y llamar las cosas por su nombre. Se es inclusivo cuando se acepta la diversidad, se concibe que no somos los únicos portadores de buenos criterios y modos de actuación y que de todos se puede extraer lo positivo y valioso, de todos se puede aprender; es precisamente eso lo que se logra a partir de un ejercicio sistemático del debate.

Cualquiera que sea el escenario de debate y la forma que se emplee se impone asumir que este no es necesariamente una contradicción antagónica, sino una contradicción de criterios diversos, para en el mejor de los casos, llegar a un acuerdo o, por lo menos, enriquecer los datos que puedan servir para solucionar un problema, tomar una decisión o definir un caso. O sea, los debates deben tener un objetivo constructivo. Ello implica una determinada ética según la cual, no debe considerarse al otro un enemigo personal o ideológico, lo que supone tener en cuenta “lo que se dice y no quien lo dice”.  

Sería desafortunado imaginar que puede lograrse un buen debate donde no hay una profunda preparación para participar. El debate exige una meditada definición de: qué se va a discutir, por qué, cómo, cuándo, dónde, con quiénes, en qué condiciones y qué se espera obtener. Pero nada de eso puede lograrse si no se poseen conocimientos teóricos, metodológicos y científicos suficientes y necesarios como para saber abordar el tema de que se trate y no sólo hacerlo con profundo dominio del contenido sino también de la forma adecuada para hacerlo.

Tampoco se debe olvidar que es un absurdo ya superado, el creer que un debate tiene que generarse únicamente entre “especialistas” de una rama del saber específica. Esto significa que, por ejemplo, las condiciones de partida de un sacerdote de Ifá, un profesor de filosofía, un cineasta, un informático, un científico nuclear, un jubilado, o un dirigente sindical, para discutir un tema importante como puede ser: la crisis de valores o el destino futuro de la Revolución, no les otorga per se ventajas a ninguno en particular, ni le garantizan reflexiones más profundas, sutiles u objetivas acerca de su tema. Nadie es propietario de la verdad y si se definiera algo superior, sería la inteligencia colectiva.   

A simple vista podría parecer que el sujeto que estudia con seriedad y posee una amplia cultura general está apto para participar satisfactoriamente en cualquier debate; no se niega que esta es una premisa insustituible, pero por el solo hecho de tener conocimientos no hace a nadie infalible, pues hasta los más avezados pueden verse superados en el análisis si desconocen las reglas del debate o son traicionados por los nervios. Debatir requiere entrenarse para ello y participar. Aunque la intervención debe ser juiciosa, por lo cual hay que prepararse para efectuarla, no hay otra forma de hacerlo que no sea participando.

Tanto en Jueves de Debate como en el Foro de Debate se ha tratado de poner a los participantes en situaciones que exijan adoptar una posición y mostrar un determinado comportamiento porque en el trabajo político e ideológico uno de los procesos más difíciles, pero a la vez más necesario es el cambio de mentalidad. Sobre ello explicaba Calviño:

Entonces no cambiaremos la mentalidad por decreto, no la cambiaremos para cumplir la tarea, no podemos cambiarla desde esas representaciones. Pero si podemos, necesitamos, debemos, favorecer su cambio. Y favorecerlo de una manera permeable, constructiva, plural, participativa, aprendiendo unos de otros, escuchándonos todos, rompiendo los escudos de resistencia, superando las paranoias, leyendo juntos la realidad que tenemos, la que se nos puede avecinar, la que quisiéramos tener. (2017, p. 22).

Se requiere tener presente lo que alertaba Martínez Heredia: “El socialismo tiene que ser una construcción proyectada y modelada por los humanos, convertidos por vez primera en constructores de su sistema social y no simples átomos que se debaten dentro de un sistema que les fue dado” (2017, p. 9).

Para el espacio Jueves de Debate y el Foro de debate se aplicó el diagnóstico de la situación que presentan estudiantes y trabajadores para el ejercicio del debate; En cada espacio de reflexión se proyectaron mediciones para evaluar la efectividad del debate, la preparación política alcanzada por los participantes y el grado de satisfacción con el tipo de actividad desarrollada.

A todos los estudiantes que han participado, concluido cada debate se le aplicó una encuesta confeccionada al efecto (de una escala de 1 a 5, donde cinco es la máxima valoración positiva otorgada), que midió la respuesta a las siguientes preguntas: ¿Cómo valoras la oportunidad que te ofrecen los espacios de reflexión para expresar tus puntos de vista sobre la vida política, económica y social del país?

¿El experimento incidió en el fortalecimiento de tus valores y en tus convicciones patrióticas y revolucionarias?

El 100 % de los estudiantes que han participado han mostrado una satisfacción y fortalecimiento de sus valores y convicciones patrióticas y revolucionarias que oscila entre 4 y 5, lo cual es muy favorable.

Los coordinadores de los espacios de reflexión actuaron además como registradores de las incidencias de cada debate y en la medida que se han producido las intervenciones, análisis e intercambios, registraron la participación, actitud y comportamiento, empleando el siguiente instrumento:




 

Aspectos a medir por los coordinadores del debate

Indicadores

Muy alto

Alto

Medio

Bajo

Muy bajo

Dominio de los contenidos a debatir.

 

 

 

 

 

Dominio de las reglas del debate.

 

 

 

 

 

Dominio de las exigencias de la cultura del debate.

 

 

 

 

 

Participación  protagónica en el debate

 

 

 

 

 

Construcción participativa del conocimiento

 

 

 

 

 

Discurso ordenado y coherente

 

 

 

 

 

Capacidad para el análisis político

 

 

 

 

 

Comprensión de la realidad económica, social, política, otros.

 

 

 

 

 

Demuestra preparación político-ideológica

 

 

 

 

 

Cumplimiento de los deberes como revolucionario

 

 

 

 

 


Después del segundo debate, ningún participante está relacionado en los niveles bajo y muy bajo. El 70 % de los participantes oscilan generalmente entre los niveles alto y medio y entre un 25-30 % generalmente alcanza el nivel de muy alto. Ello evidencia resultados alentadores en la cultura del debate y la preparación política e ideológica.

Entre los debates efectuados hasta el presente resaltan:

ü  Mensaje e información subliminal.

ü  ¿Por qué emigran los cubanos?

ü  Relaciones Estados Unidos-Cuba. Situación actual.

ü  El problema racial en Cuba. Origen, actualidad y perspectivas

ü  ¿Qué modelo de socialismo corresponde a Cuba? ¿El chino? ¿El vietnamita?

ü  Participación de la mujer en las gestas independentistas de Cuba.

ü  La Homofobia.

ü  La juventud y los retos actuales.

ü  Fidel, soldado de las ideas.

ü  Quiénes somos y cómo piensan los cubanos.

ü  Estructura socioclasista de la sociedad cubana actual

ü  Camilo, Señor de la vanguardia.

ü  Fundamentos jurídicos de la ciudadanía en Cuba.

ü  Impacto de la Revolución Cubana

ü  “En qué creen los cubanos”.

ü  “La nación y la Constitución”

ü  ¿Qué significa ser revolucionario?

ü  ¿Qué es ser patriota?

ü  ¿Democracia en Cuba?

ü  “Revolución es sentido del momento histórico”

El espacio de reflexión ha permitido avanzar sensiblemente en la defensa de la verdad, en la asunción de una posición crítica, honesta desprejuiciada, pero de un hondo sentido revolucionario. Entre los principales resultados se destacan:

Ø  Fortaleció la información y preparación política de los participantes y los entrenó para la defensa de ideas, la argumentación y la toma de posiciones.

Ø  Propició un ambiente educativo que permite el abordaje de temas y problemáticas polémicas entre sujetos diferentes, potenciando el trabajo grupal y la búsqueda de alternativas

Ø  Permitió cambios en las relaciones interpersonales, familiares, organizacionales, etc. al estimular el desarrollo de capacidades y potencialidades para el diálogo, el intercambio, el respeto, la tolerancia y la comprensión.

Ø  Potenció el pensamiento crítico y las habilidades argumentativas, pero asumiendo la crítica y la autocrítica de manera propositiva, como ejercicio de aprendizaje y con pleno reconocimiento de que nadie es perfecto.

Ø  Desarrolló habilidades comunicacionales, entrenando en el uso correcto del lenguaje, enseñando a hablar responsablemente, de manera equilibrada, serena, accesible y asequible, desprejuiciada y valiente y empatizando con los demás.

Ø  Estimuló el desarrollo de habilidades de investigación, a partir de la búsqueda de información y la preparación a través de diversas fuentes, para participar con responsabilidad.

Ø  Promovió el interés por asuntos sociales, económicos políticos, culturales etc. que requiere conocer y enseñar un profesional de la docencia.

Ø  Estimuló el respeto al prójimo, a sus argumentos e ideas, sus dudas, inquietudes, miedos y preocupaciones.

Ø  Promovió la participación ciudadana, pues reveló y permitió combatir juicios estereotipados y representaciones estrechas sobre la manera de participar.

Ø  El análisis de conflictos y la búsqueda de soluciones, así como la participación ciudadana se han fortalecido.

Ø  Se ha facilitado perder el temor a hablar en público, garantiza el intercambio fraterno entre los participantes.

Ø  Ha entrenado al universo juvenil en el uso correcto del lenguaje y mejor expresión oral.

Ø  Permitió desplegar procesos psicológicos de empatía, entender lo que el otro dice y opinar, escuchar.

Ø  Potenció la toma de partido.

Ø  Incentivó el reconocimiento de la diversidad y el respeto a los criterios ajenos e incluso los contrarios o divergentes.

CONCLUSIONES

El debate como herramienta de trabajo en manos del docente universitario y sus estudiantes, es altamente fortificante y provechoso, pero su contenido no se agota con aquellas acciones que se hacen en el salón de clases. El docente en particular y el revolucionario en general tiene que estar preparado para librar la polémica en cualquier espacio y momento, ante cualquier litigante aún si se tratase de un adversario político, e incluso, si las condiciones en que se desarrolla fueran anormales, por ello hoy es fundamental, es decisivo entrenarse en los espacios de reflexión que se creen al efecto, como Jueves de Debate y el Foro de debate.

Jueves de Debate tiene un papel significativo en la información y preparación política de sus participantes, potencia la formación de actitudes y valores y entrena para el tan importante y necesario ejercicio del pensar y para asumir una postura determinada con prisma propio y argumentación suficiente. El Foro de debate complementa y enriquece el debate y sirve de manantial de nuevas ideas y propuestas que verifican el rumbo del primero.

Preparar a profesores, trabajadores y estudiantes para el debate como lo ha pedido la alta dirección del país es una exigencia, un compromiso y una garantía para la defensa de la obra alcanzada y el proyecto socialista arribe a puerto seguro.

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ARTICULO DE REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

Fecha de presentación: 10-02-2020 Fecha de aceptación: 25-06-2020 Fecha de publicación: 6-7-2020

EL PROCESO DE FORMACIÓN, UNA MIRADA HACIA LAS COMPETENCIAS INFORMACIONALES

THE TRAINING PROCESS, A LOOK AT THE INFORMATIONAL SKILLS

Carlos Lázaro Jiménez-Puerto ¹, María de las Mercedes Calderón-Mora ², Yaleidys Corrales-Valdivia ³

¹ Ingeniero en Ciencias Informáticas, Máster en Ciencias Pedagógicas. Profesor asistente del Departamento de Ingeniería Informática de la Facultad de Ciencias Técnicas y Empresariales, Especialista del Grupo de Seguridad Informática e investigador del proyecto empresarial: Desarrollo profesional sostenible: universidad-sociedad. Universidad de Sancti Spíritus "José Martí Pérez". Cuba. Correo: puerto@uniss.edu.cu.  ORCID ID: https://0000-0001-8967-2935. ² Profesora Titular y Asesora del Departamento de educación de posgrado. Doctora en Ciencias Pedagógicas. Universidad de Sancti Spíritus "José Martí Pérez". Cuba. Correo: mcalderon@uniss.edu.cu. ORCID ID: https://0000-0002-7897-8418. ³ Máster en Ciencias Pedagógicas. Profesor asistente del Departamento de Español-Literatura de la Facultad de Humanidades e investigadora del proyecto Internacional PIAL fase IV. Universidad de Sancti Spíritus "José Martí Pérez". Cuba. Correo: yaleidys@uniss.edu.cu. ORCID ID: https://0000-0003-1331-5581

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                          ¿Cómo citar este artículo?

Jiménez Puerto, C. L., Calderón Mora, M. de las M. y Corrales Valdivia, Y. (julio-octubre, 2020). El proceso de formación, una mirada hacia las competencias informacionales. Pedagogía y Sociedad, 23 (58), 51-75. Disponible en http://revistas.uniss.edu.cu/index.php/pedagogia-y-sociedad/article/view/1075

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RESUMEN

Las demandas sociales actuales exigen de la universidad un proceso formativo consciente, basado en un proyecto flexible y competente, que prometa cobertura suficiente y satisfaga las necesidades de formación, superación e investigación del personal y resuelva las insuficiencias de los profesionales en las diferentes instituciones universitarias del país. En tal sentido y luego de realizar un análisis de la obra de diferentes autores, se afirma que es preciso saber llegar al conocimiento existente, procesarlo y expresar generalizaciones mediante construcción de discursos, que puedan ser socializados a la comunidad científica. Se pudo deducir entonces, que la formación de competencias informacionales elevaría el nivel científico de las investigaciones que se realizan en la universidad. El objetivo de este artículo es fundamentar desde el punto de vista filosófico, pedagógico, psicológico y sociológico la formación de competencias informacionales.

Palabras clave: proceso de formación; competencias informacionales

ABSTRACT

Current social demands require the university to carry out a conscious training process based on a flexible and competent project that promises sufficient coverage, satisfies the training, improvement and research needs of the staff, and tackles the deficiencies of professionals from the different university institutions of the country. Accordingly, and after carrying out an analysis of the work of different authors, one can affirm that it is necessary to know how to get to the existing knowledge, process it and make generalizations through the construction of discourses that can be socialized with the scientific community. Hence, the existence of a relation between the formation of informational skills and an increase in the scientific level of the research carried out at the university can be deduced. The objective of this article is to substantiate, from a philosophical, pedagogical, psychological and sociological point of view, the formation of informational skills.

Keywords: training process; informational skills

INTRODUCCIÓN

L

a formación del hombre se manifiesta de acuerdo con cada período histórico en que vive el ser humano y como fin incrementa la cultura general del individuo, a partir de la consecución de conocimientos, habilidades y actitudes. Por tanto, requiere las condiciones mínimas para el desempeño de las tareas básicas en los diversos contextos de actuación.

En el presente, el contexto logra mayor protagonismo, y la capacidad de adecuarse a él metodológicamente, la visión de la enseñanza (no solo como la transmisión de un conocimiento acabado y formal) como un conocimiento en construcción y no inmutable, analiza la educación como un compromiso político colmado de valores éticos y morales, y la mejora de las personas y la colaboración entre ellas, constituyen un factor importante en el conocimiento profesional.

El progreso social, así como los avances en el campo científico y tecnológico traen consigo avances en el campo de la computación y la información, que influyen en la formación constante que deben tener los investigadores para lograr la incorporación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en forma transversal al currículo, condicionan y exigen un cambio en el enfoque, en la forma de dirigir, organizar y ejecutar el proceso de enseñanza-aprendizaje.

La formación constituye hoy, uno de los procesos principales de la gestión de recursos humanos, dada su trascendencia en la formación profesional para hacer frente, competitivamente, a las demandas que impone la época contemporánea en que el medio de producción fundamental es y será el conocimiento.

Los estudios y aprendizajes encaminados a la inserción, reinserción y actualización laboral, cuyo objetivo principal es aumentar y adecuar el conocimiento y las habilidades de los actuales y futuros trabajadores a lo largo de toda la vida y definidas como pregrado, preparación para el empleo y posgrado, se entienden como formación profesional y responde a la necesidad de un personal cualificado especializado en los distintos sectores profesionales para responder a la actual demanda del país.

De esta definición se infiere el carácter social del proceso, cuya realización se sustenta en el amplio sistema de interacciones y relaciones que se establecen entre los sujetos implicados en el mismo, sujetos que no son solo simples participantes del proceso, sino que devienen en protagonistas, en sujetos del cambio. También quedan implícitas las tres funciones del proceso de formación del profesional: la educativa, la instructiva y la desarrolladora.

El análisis de las tendencias históricas de la formación del profesional en la Educación Superior en Cuba, permitió el establecimiento de cuatro periodos estrechamente vinculados al desarrollo de nuestro sistema educacional: Organización y estructuración del proceso de formación del profesional (1962 - 1975); Centralización y desarrollo del proceso de formación del profesional (1976 - 1989); Perfeccionamiento hacia la formación integral del profesional (1990 - 2006); Contextualización hacia la formación integral del profesional (2007 - actualidad).

En este último periodo de contextualización hacia la formación integral del profesional en la Educación Superior cubana, producto del perfeccionamiento de esta enseñanza, sobre la base de la experiencia, entra en vigor los planes de estudio D, debido a la necesidad inevitable de enfrentar a través del Plan de Estudios el reto del reordenamiento de las industrias y la economía cubana y de esta manera materializar el perfil amplio de los profesionales.

A su vez en la elaboración y perfeccionamiento del plan de estudios D y el nuevo plan de estudios E en la Educación Superior cubana, se ha tenido en consideración no solo la proyección nacional del profesional, también la situación que actualmente se plantea por las instituciones que marcan punta en el desarrollo mundial, manteniendo los principios rectores de la educación expresados en los planes de estudio anteriores.

Teniendo en cuenta los rápidos cambios que se producen en la sociedad del conocimiento, el avance constante de la tecnología, el estudio realizado al proceso de formación del profesional, que transcurre en las facultades universitarias cubanas, reveló que aún se manifiestan insuficiencias en la calidad de la formación integral del profesional.

Los doctores constituyen el más alto potencial científico, se forman desde los proyectos de investigación y durante su período de formación sufren el exceso de información general o en su campo y necesitan actualizar sus destrezas digitales ante nuevos sistemas de búsqueda, nuevas fuentes de información, nuevos programas de gestión de información, nuevas formas para procesar y comunicar el conocimiento.

Por todo lo expuesto y luego de realizar un análisis de la obra de diferentes autores, se afirma que es preciso saber llegar al conocimiento existente, procesarlo y expresar generalizaciones a través de construcción de discursos, que puedan ser socializados a la comunidad científica. Se pudo deducir entonces, que la formación de competencias informacionales desde el componente informático, elevaría el nivel científico de las investigaciones que se producen como parte del proceso de formación doctoral.

El objetivo de este artículo es fundamentar desde el punto de vista filosófico, pedagógico, psicológico y sociológico la formación de competencias informacionales en los doctorandos, desde el componente informático.

DESARROLLO

Hablar de procesos implica como punto de partida el estudio del término, que ha tenido diferentes definiciones. Este término proviene del latín processus, que significa avance, progreso, desarrollo, entre sus sinónimos se encuentran paso, transcurso y es utilizado en diversos campos de estudio, desde la biología, el derecho, la ingeniería, la psicología, la economía, la industria y la política.

En la esfera educativa un proceso es entendido como un conjunto de actividades programadas para obtener mejora en rendimiento, actitudes o habilidades de los estudiantes, siendo la entrada al proceso los estudiantes con una necesidad detectada previamente, las personas que intervienen, los lugares, los tiempos, los recursos, etc. (Cantón, 2004).

Por su parte la Junta de Castilla y León (2006) define proceso en el ámbito administrativo como “la secuencia ordenada de actividades, incluidos los trámites de los procedimientos administrativos, interrelacionadas entre sí, precisas para dar respuesta o prestar servicio al ciudadano, como cliente, usuario o beneficiario de servicios o prestaciones” y que crean valor intrínseco para el cliente (interno y externo).

Las concepciones psicológicas se refieren a los procesos cognitivos como mecanismos que se encuentran vinculados con la memorización, la percepción y las capacidades de atender, recordar y pensar, los cuales se consideran fundamentales en el funcionamiento de la psiquis humana.

Sin embargo, la Filosofía lo define como un conjunto de actividades planificadas que implican la participación de un número de personas y de recursos materiales coordinados para conseguir un objetivo previamente identificado, concepto que se comparte en esta investigación al incluir los objetivos y las condiciones en que tiene lugar, así como las relaciones que se establecen.

En la Pedagogía el proceso pedagógico, establece la integración de procesos, que se dirige a la formación de la personalidad y que en él se establecen relaciones sociales. Es quien tiene la oportunidad de lograr la interacción dialéctica, dinámica y objetiva entre la instrucción, la educación, la formación, el desarrollo, la individualización y la socialización.

Entre los procesos que se dan en instituciones educativas se encuentra el de formación que, como categoría desde la investigación pedagógica, tiene un tratamiento particular, lo justifica el hecho de que en las universidades se forman profesionales que contribuyen a perfeccionar el sistema educativo y posibilitan la elevación del nivel científico, técnico, profesional, cultural, así como la formación integral de las nuevas generaciones. Existe en la bibliografía una diversidad conceptual al tratar el término.

La formación es un vocablo derivado del latín formāre. Su concepto tiene actualidad y es tratado con interés por su relación con el desempeño profesional y su incidencia en el progreso social. Como categoría solo se independiza del resto de estas para su estudio, pues ella constituye una unidad dialéctica con el desarrollo, lo que las hace formar un importante par categorial.

Al estudiar las obras de José Martí Pérez y Félix Varela Morales, se evidencia como Martí insistió en la necesidad de formación desde el desarrollo intelectual (mental) a partir de la observación y la experimentación, coincidiendo con su maestro en enseñar en pensar. En el caso del alumno enfatizó en el proceso del aprendizaje y lo veía como un modo de ejercitar la mente de forma constante, encaminado a la "formación de hombres, hecha en lo mental, por la contemplación de los objetos; en lo moral, por el ejemplo diario" (Martí Pérez, 1961, p. 318).