Recibido: 20/5/2024, Aceptado: 30/9/2024, Aceptado: 11/10/2024
Volumen 28│Publicación continua,
2025
Artículo
original
Capacidad
empática en agentes educativos de Hogares
de niños sin amparo familiar
Empathic capacity in educational agents of Homes for
children without family protection
Lazareyis Matos
Matos¹
E-mail: lazareyi@uniss.edu.cu
https://orcid.org/0009-0002-2010-5478
Mairelis
Martínez Barreto¹
E-mail: mairelismartinez@gmail.com
https://orcid.org/0000-0003-3132-9493
Zuleica Izquierdo Portal¹
E-mail: Zuleica@uniss.edu.cu
https://orcid.org/0000-0002-1183-3230
¹
Universidad de Sancti Spíritus “José Martí Pérez”. Sancti Spíritus, Cuba.
¿Cómo citar este artículo? (APA, Séptima edición)
Matos Matos, L., Martínez Barreto, M. e Izquierdo
Portal, Z. (2025). Capacidad
empática en agentes educativos de Hogares de niños sin amparo familiar. Pedagogía y Sociedad, 28,
e1841.
https://revistas.uniss.edu.cu/index.php/pedagogia-y-sociedad/article/view/1841
RESUMEN
Introducción: La
empatía es la capacidad de entender y compartir los sentimientos de los demás, un
factor primordial en el desarrollo de las relaciones interpersonales a todo
nivel, con una sensación de apoyo y entendimiento a la persona.
Objetivo:
Proponer
un conjunto de actividades psicoeducativas para desarrollar la capacidad empática
de los agentes educativos del hogar de niños sin amparo familiar, ubicado en el
municipio Cabaiguán, Sancti Spíritus, Cuba.
Métodos:
Se
aplicaron métodos y técnicas del nivel teórico, empírico y
estadístico-matemático, sustentados desde una concepción
dialéctico-materialista.
Resultados: Los
resultados alcanzados demuestran la existencia de dificultades por parte de los
agentes educativos en la comprensión de estados emocionales, en la escucha activa
y una escasa capacitación sobre la empatía.
Conclusiones:
La
empatía es una capacidad fundamental para todos los actores educativos en los
diversos entornos en los que trabajan. Su conocimiento y aplicación es
especialmente relevante para quienes laboran en Hogares de niños sin amparo
familiar, pues estos infantes a menudo enfrentan problemas emocionales. Sin
embargo, se observa con frecuencia que hay dificultades en la aplicación
efectiva de esta capacidad.
Palabras
clave: agentes educativos; capacidad; empatía; familia; niño
abandonado; orfanato
ABSTRACT
Introduction: Empathy is the ability to understand and share the
feelings of others, a primary factor in the development of interpersonal
relationships at all levels, with a sense of support and understanding of the
person.
Objective: To propose a set of psychoeducational activities to
develop the empathic capacity of the educational agents of the Home for
children without family protection, located in the municipality of Cabaiguán,
Sancti Spíritus, Cuba.
Methods: Various methods and techniques were applied at the
theoretical, empirical and statistical-mathematical levels, based on a
dialectical-materialist conception.
Results: The results show the existence of difficulties on the
part of the educational agents in understanding emotional states, in active
listening and poor training in empathy.
Conclusion: Empathy is a
fundamental capacity for all educational actors in the various environments in
which they work. This is especially relevant for those who work in Homes for
children without family protection, as these infants often face emotional
problems. However, it is often noted that there are difficulties in the
effective implementation of this capacity.
Keywords: abandoned children; ability; educational agents;
empathy; family; residential child care
Introducción
La
empatía es un factor fundamental para el desarrollo de relaciones
interpersonales sólidas en todos los ámbitos. No se limita a un simple interés
personal, sino que implica comprender y compartir los sentimientos, problemas,
logros, ilusiones y todo el mundo interior de otra persona. Esto crea una
sensación de apoyo y entendimiento, que va más allá de cualquier beneficio
personal que se pueda obtener al interactuar con alguien. La empatía, como base
de una comunicación efectiva es una habilidad social básica para el desarrollo
humano. Permite que las personas comprendan el mundo íntimo de los demás a
través de sus emociones, lo que facilita la conexión y el entendimiento mutuo (Vital
Vaquier et al., 2020).
Ha sido estudiada, desde varias corrientes,
campos y disciplinas como son: la Psicología,
Neurociencia, Sociología, Antropología y Educación, entre otros.
Una de
estas corrientes es la inteligencia emocional, donde adquiere una importancia
relevante para el desarrollo interpersonal de todo individuo y es
que, la humanidad necesita, depende y requiere en su diario vivir como un
elemento fundamental, las relaciones interpersonales, pues mediante la
comunicación empática, se alcanza la plenitud y esencia como persona.
En la
educación actual “la empatía surge como un componente poderoso para la
comprensión y el éxito en el proceso educativo” (Rodríguez-Saltos et al., 2020,
p. 26), esto es evidente, tanto en el aula como en otros espacios educativos de
convivencia.
Según Rivero-Guzmán
(2019) la empatía es:
La capacidad de captar lo que otro
piensa y necesita y la conexión sincera con su sentir como si fuera propio –a
pesar de que no sea lo mismo que uno pensaría o sentiría en la misma situación–
sintiendo a la vez el deseo de consolar y de ayudar. Significa ir más allá de
la focalización con uno mismo, significa salir del propio yo para abrirse a los
demás. Esta capacidad predispone no solo a sentir el sufrimiento sino a
compartir también la dicha y a participar de la alegría de otra persona. (párr.
5)
Dentro
de los campos de acción de mayor estudio sobre la empatía están las escuelas y
sus diferentes niveles educativos; sin embargo, en otros contextos como los Hogares
de niños sin amparo familiar son escasos los estudios, por lo que existe una
limitación en los referentes teórico-metodológicos del estudio de la empatía.
También
se encuentran dificultades en la práctica, principal motivo para realizar esta
investigación, la cual surge a partir de la observación de un fenómeno que
ocurre en los Hogares de niños sin amparo familiar y es la alta demanda a la
que se enfrentan sus trabajadores, que deben dar respuestas diariamente de manera saludable y cuidadosa, pues se
trata de la atención a niños con necesidades especiales: demandas de orden
organizativo, limpieza, convivencia, alimentación; también de orden emocional
como sus necesidades y carencias afectivas, de atención individualizada, que
les permita a los agentes atender de manera empática, aquellas heridas
provocadas por el abandono, que son muy difíciles de curar.
En
este sentido hay deficiencias en las cuales es preciso trabajar, además,
carencias en la preparación a los agentes en este tema, dificultades en la
tolerancia por parte del personal educativo ante algunos comportamientos de los
menores y dificultades en la comunicación empática. Lo antes expuesto permitió trazar
el siguiente objetivo: Proponer actividades psicoeducativas dirigidas a los
agentes educativos del hogar de niños sin amparo familiar del municipio de
Cabaiguán de la provincia Sancti Spíritus.
Marco
teórico o referentes conceptuales
La empatía
ha sido considerada como la habilidad para entender y compartir los estados
emocionales de las otras personas y responder a ellos adecuadamente. Supone
comprensión profunda, intelectual y emocional de la situación vital del otro (Choque
Yupanqui, 2021).
Al
indagar en el origen y raíz de la empatía se encontraron estudios que señalan
que el término deriva de:
La misma raíz griega απθεuν epathón,
sentir, y el prefijo εν, preposición
inseparable que significa dentro. En el mismo orden, proviene de la raíz latina
pati y el prefijo in… podemos afirmar que, etimológicamente, a diferencia de “sim-patia”, que es sentir con, consentir, la empatía es
sentir-en, sentir desde dentro. (Repeto Talavera,
1977, p. 31, como se citó en Choque Yupanqui, 2021, p.11)
Desde
su introducción en la Psicología a principios del siglo XX, el término
“empatía” ha ganado un lugar destacado en diferentes áreas de esta ciencia.
Esta expansión ha llevado a la creación de numerosas teorías y categorías que
intentan explicar su funcionamiento y describir sus componentes. Sin embargo, a
pesar de su amplio uso, la definición de empatía aún no está completamente
consensuada, lo que genera un vacío conceptual en su estudio.
Diferentes
autores presentan distintas concepciones y esta multiplicidad se transforma en
una dificultad cuando surge la necesidad de investigar el concepto en forma
precisa.
La empatía ha sido un constructo
teórico trabajado desde corrientes muy diversas. A
lo largo de la historia, ha existido un fuerte debate teórico sobre su
naturaleza. En principio, tras la pregunta de si era un fenómeno cognitivo o
emocional, lo cual parece superarse tras el enfoque integrador de Davis (1980,
1983), quien plantea que tanto los aspectos cognitivos como emocionales son
parte del mismo fenómeno. (como se citó en Muñoz Zapata y Chaves Castaño, 2013,
p. 123)
Aunque
en más recientes estudios, persisten diferencias, dependiendo de la corriente que
lo defina “desde la mirada de biólogos, educadores, psicólogos, neurólogos,
entre otros” Muñoz Zapata y Chaves Castaño, 2013, p. 123).
Carl Rogers,
Padre de la Psicología existencial humanista, desarrolló
una profunda interacción con sentimientos y emociones a través de la empatía un
proceso que incluyó la puesta en marcha de la valoración positiva e
incondicional y la autenticidad (como se citó en Riveros Aedo, 2014).
Por su
parte Freud, la define como “el mecanismo por medio del cual somos capaces de
comprender las circunstancias de otra vida mental” (como se citó en Contreras et
al., 2015, p. 126). Sin embargo, la definición psicoanalítica clásica es la que
ofrece Fenichel, quien considera que: “la empatía
consiste en dos actos: una identificación con la otra persona y,
posteriormente, la conciencia de los propios sentimientos después de la
identificación, que conduce a la conciencia de los sentimientos del objeto” (como
se citó en Coronado Mayen, 2018, p. 13).
Goleman
(1995), psicólogo y periodista científico, ha realizado importantes
contribuciones en el campo de la inteligencia emocional y la empatía. En su
libro “Inteligencia Emocional”, destaca la importancia de la empatía para las relaciones
humanas y el bienestar emocional.
Según
Salovey, como se citó en Goleman (1995), la Inteligencia Emocional (IE): “abarca
cinco competencias principales: el conocimiento de las propias emociones, la
capacidad de controlar las emociones, la capacidad de motivarse a uno mismo, el
reconocimiento de las emociones ajenas y el control de las relaciones” (p. 54).
En su
obra, argumenta que la empatía juega un papel fundamental en el desarrollo de
habilidades sociales, la resolución de conflictos y la construcción de
relaciones saludables. Goleman (1995), distingue entre dos tipos de empatía: la
emocional y la cognitiva. La empatía emocional se refiere a experimentar de
forma empática las emociones de los demás, sincronizando las propias respuestas
emocionales con las de otros. Por otro lado, la empatía cognitiva implica
comprender y tomar perspectiva de los sentimientos y pensamientos de los demás.
Aspecto importante dentro de la empatía es la comunicación
empática. Sobre esta González-Beade, 2023, opina que:
(…) entre las
habilidades más importantes se encuentran la capacidad de expresarse con
claridad y eficacia a través del lenguaje hablado, la capacidad de comunicarse
a través de gestos, expresiones faciales, posturas y otros medios no verbales,
la capacidad de escuchar atenta y completamente, de responder a la información
recibida. Así como el brindar respuestas apropiadas, mediante el desarrollo de
la capacidad de empatizar con sus emociones y perspectivas de manera clara y
efectiva a través de la escritura, (…). (pp. 4-5)
Este
constructo teórico es abordado desde ciencias de la educación, por los muchos
beneficios que le aporta en los diferentes contextos educativos, como los Hogares
de niños sin amparo familiar, debido a su sensibilidad y vulnerabilidad. Estas
instituciones son centros de asistencia social encargados de proteger a la infancia
vulnerada cuando su familia de origen no puede cumplir con sus funciones ni
asegurar la salud física y psicológica de sus niños (Fernández Pacheco, 2022).
Por
consiguiente, proporcionar tales escenarios de vida, homogéneos a los de un
hogar, supone, ante todo, el intento de que cada uno de los menores acogidos
logre vivenciar y participar de aquellas experiencias normales y esperadas para
los niños de su edad, que establezcan relaciones satisfactorias con coetáneos y
adultos y se generen sentimientos de pertenencia y cohesión a este nuevo grupo
que deviene de alguna manera en “su nueva familia”.
Los Hogares
cuentan con una estructura organizativa formal, que incluye un director,
subdirector administrativo, asistentes, trabajador social y psicólogo, además
del personal encargado de la elaboración de los alimentos y los profesionales
de la salud para atender cualquier cuestión médica. Cada uno de estos puestos,
cuenta con tareas y funciones específicas, que delimitan sus responsabilidades
ante el proceso de cuidado y atención a los menores acogidos. No obstante, las
propias dinámicas cotidianas requieren de la participación activa de todos los
trabajadores, para garantizar un régimen de vida adecuado, basado en el
aseguramiento de sus derechos.
Los
educadores cumplen un rol fundamental en los procesos de formación en los
estudiantes más pequeños y aún en los que se encuentran en proceso de cambio,
su participación es la clave en el desarrollo y entrenamiento de la capacidad
empática (Palomera et al., 2019). La proximidad o alejamiento empático puede
dotar o no al estudiante de un modelo que promueva las relaciones con empatía.
El docente, en el quehacer de su
labor formativa, servirá como guía para que los niños comprendan su relación
con el mundo y con los otros, facilitará la conexión con sus pares y el
entrenamiento en el interés por las emociones ajenas. (Núñez, 2021, p.17)
La
labor de los agentes educativos en estas instituciones que acogen a niños sin
amparo familiar, suele centrarse en el cumplimiento de normas de convivencia y
la satisfacción de necesidades básicas como higiene, alimentación y cuidado.
Sin embargo, las necesidades emocionales y las carencias afectivas de los
menores, a menudo quedan relegadas a segundo plano. Esto representa una nueva y
compleja etapa para los niños. Separados de su hogar, padres y familia
biológica, se enfrentan al reto de convivir con personas desconocidas en un
entorno extraño para ellos, lo que demanda un enfoque especial de su bienestar
emocional.
En
esos procesos de formación, estos agentes educativos, deben estar preparados,
porque además se enfrentan a diferentes demandas de atención, diferentes etapas
del desarrollo, conflictos, trastornos, historias de vida difíciles y tristes,
tienen que asesorar, apoyar los ambientes educativos y en la convivencia. Estos
fenómenos a los cuáles se enfrentan diariamente, pueden ser muy complejos, por
lo cual requieren de una conceptualización empática para ser entendidos y
lograr maneras adecuadas y saludables de responder, pues son disímiles los
trastornos emocionales, de conducta y del desarrollo que experimentan los niños
institucionalizados.
Muchos
son los beneficios que aporta al agente educativo con la puesta en práctica de
la empatía en su labor diaria, al ser precursora de las relaciones sociales e
interpersonales, juega un rol importante en el desarrollo de la personalidad,
desde los primeros años de vida hasta su desarrollo final, como lo demuestran
algunos estudios como el de Garaigordobil y Maganto
(2011).
y Gaete (2024) plantean, que cuanto mayor sea el vínculo y
más fuerte la empatía entre el agente educativo y el niño, más posibilidades
habrá de que pueda identificarse con otras personas fuera de su primer círculo
de relaciones.
Rodríguez-Saltos
et al. (2020), refieren que el ser humano, es un ser social por naturaleza,
todo el desarrollo de la especie está basado en la sociedad, las relaciones
sociales y las respuestas de estas hacia nosotros; de aquí nace nuestro
desarrollo, que da respuestas apropiadas y oportunas a las distintas situaciones
dentro de la convivencia. La conducta pro social de la empatía hace que sea un
eslabón indispensable para los humanos, pues con una buena capacidad de empatía
el desarrollo interpersonal será positivo y replicativo para futuras
generaciones.
Estudios
realizados en la Universidad de Navarra muestran la importancia de la empatía
en la educación y cómo esta potencia la inteligencia emocional. Un agente
educativo con una adecuada capacidad de empatía tiene resultados mucho más
prometedores en sus educandos, frente a los que tienen una baja capacidad de empatía.
La empatía va de la mano con la capacidad de adaptación y de desarrollo
interpersonal, esta a su vez con la buena respuesta en el ámbito educativo y
además en las relaciones con similares en centros educativos (Gorostiaga
Manterola et al., 2014).
“La
investigación realizada por Rodríguez y Miguel da Silva, 2012, pone
de manifiesto la importancia del fomento de la empatía en cuanto factor de
protección del desarrollo infantil. (…)” (Como se citó en Vital Vaquier et al., 2020p.
4).
En resumen,
se enfatiza que el despliegue de habilidades socioemocionales, como la empatía,
desde la educación infantil, promueve la resiliencia y el establecimiento de
relaciones interpersonales más saludables en la escuela y en los demás
escenarios en los que los niños se desenvuelven. Desde luego, en toda relación
educativa la empatía asume un papel relevante, por ser factor decisivo en el
encuentro interpersonal y dimensión facilitadora de la mejora de la
personalidad.
Como
afirman Pavarini y de Hollanda
Souza
(2010), la empatía puede considerarse como una “habilidad evolutivamente
relevante y esencial para el mantenimiento de las comunidades humanas” (p. 615).
Entre otros aspectos, la falta de capacidad empática está relacionada con actos
antisociales graves, conductas de abuso, la ausencia de sentimientos de
culpabilidad y con la indiferencia ante actos violentos cometidos hacia otras personas.
Hay
docentes que problematizan innecesariamente a los alumnos, dando a entender que
no tienen posibilidad de mejorar o que han cometido una falta tan grave que no
hay expectativa de solución. Desde esta perspectiva, se han de evitar los
juicios negativos que puedan impedir o frenar el desarrollo personal, sin que
ello suponga, claro está, aceptación de todas las conductas.
Metodología
empleada
Con la
intención de obtener datos reales, que permitan comprender el fenómeno de la
empatía, en el presente artículo se optó por una investigación de corte
cualitativo.
Como
diseño básico de investigación se utiliza el fenomenológico, el cual consiste
en explorar en la conciencia de la persona, es decir, entender la esencia
misma, el modo de percibir la vida a través de experiencias (Hernández Sampieri et al., 2014).
En
cuanto al tipo de estudio se emplea el descriptivo; el cual proporciona
información para efectuar estudios explicativos que generan un sentido de
entendimiento y son altamente estructurados.
En el
estudio se seleccionó una muestra no probabilística de casos-tipos; las
muestras no probabilísticas, también llamadas muestras dirigidas, suponen un
procedimiento de selección orientado por las características de la
investigación, más que por un criterio estadístico de generalización. Quedó
conformada por 16 agentes educativos, de ellos: 1 directora, 1 subdirectora, 1
administradora, 4 enfermeras, 5 auxiliares educativas, 1 trabajadora social, 2
auxiliares generales de servicio, cocinera, 1 mantenimiento.
Se
emplearon diferentes métodos de los niveles:
Nivel
teórico:
Análisis-Síntesis:
Se realizó el estudio de los fundamentos teóricos existentes sobre la empatía,
su desarrollo a través de la historia y su importancia en ámbito educativo.
Inducción-Deducción:
Se analizó la necesidad de desarrollar la capacidad empática en los agentes
educativos de los Hogares de niños sin amparo familiar para un mejor desempeño
de sus funciones.
Modelación:
Cuando se creó un sistema de actividades psicoeducativas para desarrollar la
capacidad empática de los agentes educativos de los Hogares de niños sin amparo
familiar para un mejor desempeño de sus funciones.
Del
nivel empírico:
Observación
natural: Se realizó para registrar información acerca de las características de
los agentes, su actitud ante la entrevista y las particularidades del ambiente
físico y social de la institución.
Entrevista
semiestructurada: Se entrevistaron a
todos los agentes educativos (16) con el objetivo de recoger información sobre
diferentes indicadores trazados en la investigación.
Entrevista
grupal: El objetivo principal de esta técnica fue identificar los conocimientos
que los agentes educativos poseen sobre empatía.
Se
utilizó el Test de Empatía Cognitiva y Afectiva (TECA) de los autores López-Pérez
et al. (2008), con el objetivo de diagnosticar la percepción que tienen los
sujetos acerca de los sentimientos del otro, como aspecto importante para
garantizar una relación empática y permitir posibles respuestas facilitadoras
en la relación interpersonal.
Resultados
y Discusión
La
aplicación de instrumentos y técnicas aplicadas evidenciaron las siguientes
regularidades:
ü
Los agentes educativos logran reconocer estados
emocionales, aunque presentan dificultad en la comprensión de ellos.
ü Se
evidenció un escaso conocimiento y necesidad de aprendizaje y capacitación
sobre la categoría empatía en los agentes educativos.
ü No
poseen una idea clara sobre las características que poseen las personas
empáticas, ni los beneficios de la práctica de la empatía en la realización de
sus funciones.
ü La
directora y subdirectora del centro poseen conocimientos suficientes acerca de
la empatía y reconocen la importancia de potenciar la empatía en los agentes
educativos de su centro laboral.
ü La
mitad de los agentes analizados tiene interés por saber del tema, mientras que
el resto no.
ü Los
agentes educativos manifiestan buenas relaciones con sus compañeros de trabajo
y los niños del hogar, como aspecto a mejorar, mencionan: dedicar más tiempo a
conversar con los niños de sus conflictos personales y estar más disponibles
para su atención.
ü Existen
dificultades en la escucha activa, no siempre prestan la atención o interés
necesario, frente a lo que el otro está expresando.
ü La mayoría
de los agentes educativos comparten emociones positivas y negativas de los
demás, logran conectar con los sentimientos de otros.
ü Muestran
limitado desarrollo en las habilidades de autoconocimiento, no perciben la
importancia de poner en práctica esta habilidad y su principal barrera es el
tiempo y la baja percepción que tienen sobre la importancia de esta habilidad.
ü Refieren
tener dificultades para interpretar adecuadamente los comportamientos no
verbales de los demás.
ü Necesitan
valorar los problemas y las crisis como oportunidades para el crecimiento
personal y entender las causas de las propias emociones para poder
gestionarlas.
Como
aspectos positivos se pueden mencionar que:
ü Exteriorizan
comportamientos de ayuda a compañeros que lo necesiten cuando tienen una
situación de enfermedad, entre otros. Muestran cooperación a la hora de
realizar actividades entre compañeros y con los niños.
ü Se
constató la presencia de los siguientes rasgos empáticos en los agentes
educativos: amabilidad, afecto, cariño, comprensión, comunicación,
sensibilidad. Deben ser potenciadas la tolerancia, la paciencia,
disponibilidad, la capacidad de autoanálisis y asertividad.
A
partir de los resultados obtenidos se diseña la propuesta de actividades
psicoeducativas. Estas se caracterizan por ser objetivas, flexibles, lúdicas y
con un carácter comunicativo, en respuesta a los objetivos planteados.
Se
planificaron teniendo en cuenta el diagnóstico realizado a la muestra. Se
estructuran de la forma siguiente: título, objetivo, participantes, materiales
o medios necesarios, responsables, local, tiempo de duración y los momentos
fundamentales de toda actividad: introducción, desarrollo y conclusiones.
Título:
“En tus zapatos”
Objetivo:
Comprender las vivencias de los niños a través de la imaginación, para lograr
un cambio de perspectiva, acciones empáticas y gestión de conflictos.
Participantes: Agentes educativos de los Hogares de
niños sin amparo familiar.
Materiales
necesarios: Hojas blancas, lápices, bolígrafo o lapicero.
Responsable:
El psicólogo educativo.
Introducción
Para
resolver los conflictos es importante entender las necesidades y sentimientos
de la persona con la que tenemos el conflicto. Se entrenarán para eso. Para iniciar
la actividad se les pide probarse unos zapatos que el responsable de la
actividad les traerá. Son muy grandes, están sucios y rotos. Cada agente se los
probará y caminará un tramo pequeño con ellos. Luego se les preguntará como se
sintieron con ellos y por qué.
Desarrollo
Luego
de unos minutos para organizar ideas, se les invitará a pensar cómo se sentirán
los niños acogidos en el hogar con esos zapatos así de grandes, sucios y rotos (Haciendo
una comparación con las tristes historias de vida, el dolor y trauma que han
vivenciado los menores).
El
psicólogo educativo les pide:
· Ejemplificar
conflictos que han vivenciado con algunos de los niños del hogar (Sin mencionar
nombres).
· Pensar
en uno de los niños del hogar que más les resulte difícil aceptar y educar. Ese
niño que en muchas ocasiones les genera conflictos y no saben manejar (sin
mencionar nombre).
· ¿Conoces
su historia de vida?
· ¿Cuáles
son las razones por las que consideras que actúa de esa manera?
· ¿Cuáles
crees que serán sus necesidades? (Escribirlas).
· Toma
un momento para pensar en él, en su historia de vida e intenta por unos minutos
pensar en todo lo que ha vivenciado, imaginando que esos zapatos grandes,
sucios y rotos que al inicio de la actividad te pusiste él los lleva puesto
(comparándolo con sus experiencias de vida) ¿Qué sentimientos logras
experimentar o imaginar?
· Escribe
algunas acciones que pudieras hacer para ayudarle y así empatizar con él. Se
invita a compartir las respuestas en el grupo, pero sin mencionar ningún nombre
y se anima a meditar en esas respuestas y valorar la posibilidad de
comprometerse apoyar a esos menores poniendo en práctica esas acciones.
Conclusiones:
Para concluir la actividad se utiliza la dinámica “La palabra”, donde se pedirá
a cada agente que piense y diga en una palabra lo que ha significado la sesión.
Actividad
#2
Título:
“El cuestionario”
Objetivo:
Identificar fortalezas y debilidades (habilidades de autoconocimiento) en la
personalidad de los agentes educativos de los Hogares de niños sin amparo
familiar.
Responsable:
Psicólogo educativo.
Participantes:
Agentes educativos de los Hogares de niños sin amparo familiar.
Materiales
necesarios: Hojas blancas, bolígrafos o lápices.
Local:
Un salón del Hogar.
Tiempo
de duración: De 45 a 60 minutos.
Introducción:
Para iniciar la actividad se realizará la dinámica: “Si yo fuera”. Se le pide a
cada participante que complete oraciones de este tipo con algunas palabras que
tengan en mente.
· Si yo
fuera un árbol sería........... porque..........
· Si yo
fuera una parte de la geografía (río, montaña, bosque, etc.) sería.............
porque..............
· Si yo
fuera una máquina sería........... porque............
· Si
fuera un estado climático (lluvioso, nublado, soleado, ventoso, etc.)
sería........... porque............
· Si
fuera un animal sería............... porque...............
· Si yo
fuera un auto sería................. porque...............
· Si yo
fuera perfume sería................. porque............
· Si yo
fuera fruta sería................. porque...............
· Si yo
fuera color sería................. porque..............
· Si yo
fuera material sería...................... porque...............
· Si yo
fuera una estación del clima sería............. porque............
Se
explica que algunas de estas frases o comparaciones están relacionadas con
características de nuestra personalidad. Con esta dinámica se da paso al
desarrollo de la actividad explicando el objetivo que se persigue.
Desarrollo
En un
primer momento el Psicólogo educativo explica en qué consiste la actividad. El
cuestionario, es un recurso para trabajar el autoconocimiento, el que sirve de
base para promover la reflexión. Las preguntas están planteadas “en general” y
el tipo de respuesta es cuantitativo. Sin embargo, se puede utilizar el
contenido de cada ítem, como punto de partida, para hacer un análisis
cualitativo personalizado. Resulta útil, para hacer autovaloraciones periódicas
de los avances que se alcanza en el proceso de desarrollo de la habilidad de
autoconocimiento. Finalmente, se puede pedir a una persona significativa que lo
conteste y valorar el grado de acuerdo que hay entre los dos, en un segundo
momento el Psicólogo educativo explica las indicaciones para responder el
cuestionario (tabla 1).
¿Cómo
responder el cuestionario?
El
grado en que tienes la habilidad se entiende como un continuo que va de 1 (casi
nada) a 10 (dominio completo).
Por
ejemplo, un 10 en autoconocimiento supone que te conoces a ti mismo el 100%.
Identificar:
implica ser consciente de (por ejemplo, una emoción negativa hacia tu padre).
Asumir:
significa que eres consciente de (por ejemplo, la emoción negativa hacia tu
padre) y además aceptas esta emoción como legítima. Es decir, no te sientes muy
mal, ni te culpabilizas, castigas o torturas en exceso por tenerla. Gestionar:
implica que has identificado y asumido (por ejemplo, la emoción negativa hacia
tu padre) y, además, haces un trabajo personal para entender las causas que te
generan esta emoción y, en la medida de lo posible, intentas controlarla o
modificarla. Cabe señalar que gestionar no implica solucionar, sino afrontar de
manera adaptativa. Es necesario aceptar nuestro techo como personas y como
especie.
Tabla 1. Habilidades
de autoconocimiento
Habilidades
de autoconocimiento |
¿En qué
grado tienes la habilidad? (Valorar del 1 al 10) 1=casi nada 5=punto medio
10=dominio completo |
¿Con qué frecuencia utilizas la habilidad en
la vida cotidiana? (Valorar del 1 al 10) 1=casi nunca 5=el 50% de las veces en que es
posible hacerlo 10=siempre |
Mantener
el autocontrol emocional en situaciones de estrés |
|
|
Hacer
introspección |
|
|
Identificar
las propias limitaciones personales |
|
|
Gestionar
los errores y aprender de ellos |
|
|
Mantener
una actitud positiva ante los problemas o dificultades. Identificar y asumir
las fortalezas personales |
|
|
Entender
las causas de las propias emociones. |
|
|
Expresar
emociones personales tanto positivas como negativas |
|
|
Saber
confortar a otras personas cuando expresan emociones dolorosas o problemas
graves |
|
|
Mantener
una actitud abierta y receptiva (no defensiva) ante las críticas, reticencias
o quejas de los demás |
|
|
Saber
escuchar a las otras personas |
|
|
Interpretar
adecuadamente los comportamientos no verbales de los demás |
|
|
Valorar
los problemas y las crisis como oportunidades para el crecimiento personal |
|
|
Actuar
de forma asertiva para expresar desacuerdo, hacer una crítica, etc. |
|
|
Mostrar
agradecimiento |
|
|
Capacidad
para perdonar |
|
|
Cada
agente educativo responderá el cuestionario, reflexionando en sus fortalezas y
debilidades.
Conclusiones
Se
concluye con la dinámica “El árbol”: Se les entrega un árbol de papel, lápiz, frutas
de papel y pegamento. Se les orienta
anotar en las pequeñas frutas de papel algunos rasgos o características que
deben mejorar para ser personas más empáticas y pegarlas en el árbol. Se les
anima a compartir algunas de esas debilidades detectadas y en qué medida les ha
ayudado a realizar una introspección.
Actividad
# 3
Título:
“Te escucho”
Objetivo:
Potenciar la capacidad de escucha activa.
Responsable: Psicólogo educativo.
Participantes:
Agentes educativos. Materiales necesarios: cartel con frase a interpretar.
Local:
Patio del Hogar.
Tiempo
de duración: 45 minutos.
Introducción:
Para dar introducción a la actividad se realiza la dinámica “El teléfono
enredado”. Se le dice una frase en el oído a un integrante del grupo de manera
muy rápida y este mensaje será entregado a todos los integrantes del equipo
hasta el último, luego se analizará el mensaje final, generalmente este ha
cambiado. Se analiza que no se ha escuchado activamente, por esa razón el
mensaje no se ha escuchado correctamente.
Desarrollo
Se
presenta a los agentes educativos un cartel con la siguiente frase a
interpretar: “Para poder desarrollar plenamente nuestra empatía, tenemos que
aprender a escuchar activamente y a comprender más allá de las palabras”
(Fernández Pacheco, 2022).
Se
procede a la interpretación conjunta de esta frase. Donde debe evidenciarse la
importancia de la escucha para ser empáticos.
Posteriormente
se forman parejas y se sitúan en dos filas paralelas, de tal forma que cada
miembro de la pareja quede situado uno frente al otro. Una vez situadas, se
indicará el tema que tiene que hablar cada dúo, seguidamente un agente de cada
dúo empezará a hablar del tema elegido mientras el otro miembro de la pareja
deberá estar en silencio escuchando lo que su compañero le está contando.
Cuando se dé la señal será el otro componente de la pareja el que hablará,
mientras la otra parte escucha y luego referirá si el otro le escuchó y
comunicó correctamente lo que este le había informado. Se indaga sobre cómo se sintieron cuando
fueron escuchados y cómo cuando no fue así.
¿Por
qué es importante escuchar al otro?
¿Qué
relación tienen escuchar al otro y la empatía?
Se
brindan algunas recomendaciones para una buena escucha.
1. Mire
el rostro del otro mientras habla.
2. Espere
que el otro haya terminado para responder.
3. Dedique
todo el tiempo necesario para escuchar.
4. Anime
al que habla con una sonrisa o gesto de apoyo.
5. Deje
hablar sin interrumpir.
6. Observe
los gestos, movimientos y tono de la voz del otro.
7. Haga
un esfuerzo por ponerse en el lugar del otro para entenderlo mejor.
8. Dedíquese
a escuchar en vez de ocuparse en ir elaborando su respuesta.
9. Soy
paciente durante la conversación.
Conclusión
Se concluye
con la dinámica “la palabra”, que consiste en cerrar la actividad diciendo una
palabra que resuma lo que cada cual siente cuando es escuchado de manera
activa.
Actividad
# 4
Título:
“La historia”
Objetivo: Aprender a ponernos en el lugar del
otro desde su perspectiva.
Responsable: Psicólogo educativo.
Participantes: Agentes educativos.
Materiales
necesarios: Hojas blancas,
bolígrafos o lápices.
Local: Comedor del hogar.
Tiempo
de duración: De 45 a 60 minutos.
Introducción: Se inicia la actividad pidiéndole a
los agentes que piensen primeramente en una historia o anécdota en la que hayan
empatizado con la otra persona.
Desarrollo: Se le pide a cada agente educativo
que narre una historia, ya sea una vivencia o una anécdota, por turnos. Los que
escuchan expondrán lo que sintieron al escuchar, luego tendrán que intentar
ponerse en el lugar del otro para entender lo que la otra persona sintió.
Conclusiones
Cada
agente expresará lo que sintió en una frase y así se concluye la actividad.
Actividad
# 5
Título: “Nunca es tarde para ser empático”
Objetivo:
Explorar otras formas de actuar empáticamente ante situaciones en las que no se
ha hecho de la manera correcta.
Participantes:
Agentes educativos del hogar de niños sin amparo familiar Materiales necesarios:
Ninguno.
Local:
Comedor del Hogar.
Tiempo
de duración: De 45 a 60 minutos.
Introducción
Se
comienza rememorando aspectos de la actividad anterior y las expectativas para esta.
Se indaga con los agentes educativos si recuerdan situaciones de su vida donde
creen que, si hubieran actuado empáticamente, de una manera diferente, podrían
haber evitado un mal momento. Se explica que la actividad que van a realizar
tiene el objetivo de borrar la mala impresión que dejó un comportamiento que se
considera inadecuado y aprender otros comportamientos que se puedan aplicar en
el futuro en situaciones semejantes.
Desarrollo
El
grupo se divide en pequeños subgrupos de tres o cuatro personas. Los agentes
educativos de cada subgrupo explicarán una situación en la que han sentido que
no han actuado de la manera correcta desde el punto de vista empático. Cada
subgrupo elegirá la situación más representativa del subgrupo y la representará
ante todos, sin que esto suponga que la persona que la ha vivido tenga que
representar su rol. Una vez acabadas las representaciones, los grupos volverán
a reunirse para hallar las respuestas más empáticas a cada una de las
situaciones representadas. Después, cada subgrupo explica sus alternativas a
cada situación, se discuten entre todos los miembros del colectivo laboral y se
decide la más adecuada. A continuación, cada subgrupo representará de nuevo la
situación, pero esta vez con el final elegido. De esta manera, se enmienda la
conducta anterior y se aprende cómo hay que reaccionar ante situaciones
similares.
Conclusiones:
Se
debe explicar a los agentes educativos que una persona empática es aquella que
puede comprender sus emociones y las del otro y actuar en correspondencia con
ello. Además, preguntar a los agentes qué sentimientos ha provocado en ellos el
recordar una situación en la que no supieron actuar de manera satisfactoria, si
se han identificado con la situación representada por los otros subgrupos, si
han sabido responder de manera adecuada siempre y si creen que el ejercicio les
ayudará a adoptar conductas más empáticas en el futuro. Se utiliza para el
cierre la técnica: “Las tres sillas”, donde los miembros del colectivo deben
expresar como se sintieron cuando llegaron, durante la actividad y al
finalizar. Se destaca la participación de los presentes.
Conclusiones
La
empatía tiene gran importancia en los diferentes espacios de la vida de las
personas, principalmente en el ámbito educativo resulta un elemento
imprescindible para la experimentación y aprendizaje, además del
establecimiento de relaciones y ambientes emocionales sanos. Un contexto
educativo en el cual su importancia cobra un alto valor es el de los
Hogares de niños sin amparo familiar, debido a los problemas emocionales que
poseen los infantes que allí conviven, por lo que es imprescindible la puesta
en práctica de esta capacidad y el diseño de una propuesta de actividades
psicoeducativas, que contribuyan a su desarrollo en los agentes educativos que
allí laboran.
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Conflicto de intereses Los
autores declaran no tener conflictos de intereses. |
Contribución de los autores Conceptualización:
Lazareyis Matos Matos Curación
de datos: Lazareyis
Matos Matos, Mairelis
Martínez Barreto, Análisis
formal: Lazareyis
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